Empresa Victoria de Girón
La otra cara del cítrico
VENTURA DE JESÚS
MATANZAS.—Roger
Delgado no es un hombre de paso en el cítrico. Empezó a laborar
allí seis meses antes de fundarse la Empresa Victoria de Girón,
hace algo más de 36 años. Se conoce cada rincón de la extensa
región que abarca el plan.
Frecuentemente sale a
recorrer los sembrados que desde hace bastante tiempo son arbustos
de sombra. Suele entonces pensar en aquellos días duros en que se
desbrozaba el terreno con buldóceres y los compresores abrían los
agujeros donde se colocarían las cargas de dinamita para eliminar
las piedras y facilitar la siembra.
Roger,
es un hombre de cítricos.
A partir de esa época
se consagró de cuerpo entero a la suerte de este cultivo, en una
zona formada por campos pedregosos que nunca la mano del hombre
había puesto a producir y parecían ciertamente inservibles para la
agricultura.
En poco tiempo la
naturaleza cedió y se transformó el paisaje. Roger fue testigo y
uno de los tantos protagonistas de la hazaña. Más de tres décadas
después, el tema le agita las añoranzas. "No me concibo sin
el cítrico, en mi vida laboral no ha habido otra cosa. Ver una
planta de naranja o de toronja es algo muy grande para mí."
¿Cómo fue que entraste
de lleno en la historia de este plan?
Me gradué en el primer
curso de la primera escuela de cítrico que hubo en el país.
Trabajé como técnico de viveros, de finca, de bloque; jefe de
producción y de granja. Fui subdirector durante 14 años y llevo 9
como director. A veces la gente me dice que yo veo la mata de
cítrico como a una persona.
LA OTRA CARA DEL CÍTRICO
Te veías furibundo por
aquellos días del huracán Michelle. Al parecer ya pusieron las
cosas en su puesto.
El golpe del ciclón fue
demoledor. Por eso en el 2002 apenas se cosecharon 86 000
toneladas. Ahora cerramos con algo más de 350 000, sin duda
una buena señal de recuperación. Este año volveremos a producir
el medio millón. También pudimos concluir la siembra de mil
hectáreas, y ya contamos con 4 000 nuevas en el programa de
reposición. Son plantaciones que proporcionarán mejores
rendimientos, con nuevas distancias de siembra, otros patrones, uso
de la fertirrigación y de la poda.
Nuestro
cítrico es requerido internacionalemente y ya es apetecido en el
mercado.
Actualmente la Empresa
logra 24 toneladas por hectárea. Pensamos, sin embargo, que las
nuevas plantaciones rebasen ese rendimiento con apenas cinco años
de vida, y ronden las 40 toneladas en el octavo o noveno año. Como
complemento tenemos un laboratorio para obtener una fruta con la
calidad requerida internacionalmente, en un mercado en el que ya
nuestro cítrico es apetecido.
En el futuro habrá que
hablar de dos etapas bien definidas en la vida del cítrico: antes y
después de la diversificación.
Creo que sí. El cambio
es sustancial. Ya en el 2003 plantamos 400 000 posturas de
fruta bomba intercaladas dentro del cítrico, lo cual permite una
producción estimada para este año de alrededor de 300 000
quintales.
Se trata de un cultivo
que nos resulta sumamente barato, pues aprovecha el agua y el
fertilizante del cítrico, que no necesita de esas bondades hasta su
tercer año de vida. En este 2004 volveremos a sembrar 400 000
más y lo continuaremos haciendo cada campaña en las nuevas
plantaciones de agrios.
En cambio, el atractivo
mayor parece ser el desarrollo vacuno.
En esencia no creo que
haya distinción alguna. Eso sí, hay empresas dedicadas a la
ganadería en el país que no tienen el potencial nuestro. Ya
contamos con unas 20 000 cabezas de ganado y en el actual año
llegaremos a aproximadamente 30 000. Esos animales consumen el
hollejo del Combinado Industrial.
De ese volumen el mayor
porcentaje es ganado de ceba bajo régimen estabulado. En función
de ello, además, en el 2003 sembramos 20 caballerías de pastos con
sus sistemas de riego y utilizamos las áreas circundantes del
cítrico que antes se chapeaba con los consiguientes gastos.
Parece una excelente
idea concentrar las bases de aseguramiento.
Efectivamente. Michelle
destruyó las instalaciones y por tanto decidimos agrupar en una
sola sede los aseguramientos dispersos hasta entonces en varias
bases. Reunimos todos los almacenes en una ESBEC y ello nos permite
utilizar solo 12 camiones para transportar los recursos y alimentos
cuando antes se necesitaban 32.
Ahí construimos una
fábrica de hielo, otra de quesos, helados, dulces, embutidos y una
panadería, con lo cual garantizamos permanentemente una dieta para
los 70 comedores de la Empresa con un amplio surtido de platos.
Los trabajadores
reciben, además, los beneficios de las tiendas de estímulo y de
los centros recreativos, así como los servicios de dos centros
móviles de estomatología que recorren todas las áreas
productivas.
El cítrico ha resistido
toda clase de asedios. La vida y el tiempo demuestran, sin embargo,
que es un cultivo que cambia y continúa desarrollándose en un
ámbito propio.
¿A dónde irá a parar
el futuro de esta gustada fruta?
Mira, la diferencia con
el cítrico de hace 20 ó 30 años es sustancial. En sus inicios se
utilizó inclusive la dinamita para poder sembrar. Hoy nos
auxiliamos de un equipo de tecnología de punta. Los marcos de
siembra se acortan y, por ende, aumenta la cantidad de plantaciones
por hectárea.
Difiere también el
riego. En la edad de fomento las plantas se regaban con pipa, y hoy
se utiliza el riego localizado (incluye el fertilizante) desde que
se siembra. Nuestras plantaciones se podaron después de muchos
años, y ahora esto se hace desde muy temprano en busca de mayores
rendimientos.
¿Es verdad eso de que
hablas con las plantas?
Yo sé que por ahí hay
quienes lo afirman. Al parecer con el tiempo hemos terminado por
conocernos mutuamente. Lo que sí resulta cierto es que cuando se le
atiende bien el cítrico es agradecido. |