El dúo ocasional de los jóvenes
instrumentistas Ilmar y Aldo López-Gavilán Junco protagonizará el
estreno mundial de dos obras musicales, este domingo, a las cinco de
la tarde, en el Auditorio Amadeo Roldán.
La pianista Teresita Junco y el
director Guido López-Gavilán, madre y padre del célebre binomio,
les acompañarán en esta ocasión junto a la Orquesta Sinfónica
Nacional, anfitriona habitual de la cita.
Por el mar de las Antillas anda un
violín y Cantos de orishas, son las dos piezas debidas a la
inspiración del propio director que por vez primera cobrarán vida
más allá de los atriles y el papel pautado en las ágiles manos de
Ilmar y de su hermano menor, Aldo.
El público asistente al concierto
podrá deleitarse, además, con el debut en Cuba de la versión para
orquesta sinfónica de En el ocaso de la hormiga y el elefante,
composición de Aldo que da título a la placa con la que se
adjudicó el máximo galardón del Cubadisco 2000.
Completa el programa de esa tarde el
famoso Carnaval de los animales, de Camille Saint Saens.
En calidad de invitado especial del
encuentro actuará el espectacular Pancho Terry, leyenda viva del
chekeré, instrumento de percusión de origen africano.
Ilmar y Aldo, más apegados al jazz
que a la interpretación clasicista, se iniciaron en los avatares
profesionales de la música cuando apenas rebasaban la primera
década de sus vidas.
Entre los reconocimientos merecidos
por Ilmar —hoy con 29 años de edad— figuran los más altos
honores en certámenes como el Lipinsky-Wienawsky, de Polonia; el
Henryk Szeryng, de México; el de las escuelas de música de
Manhattan; el Sphinx Competition, de Michigan y dos nominaciones al
Cubadisco 2001.
Por su parte, Aldo, nacido en 1979,
se ha agenciado los galardones principales de prestigiosos
encuentros artísticos como el Danny Kaje, de la UNICEF; el italiano
Senigalia y el de la Universidad de Música Trinity College, de
Inglaterra, además del segundo lugar en el Teresa Carreño, de
Venezuela. (AIN)