Los discapacitados de la provincia de
Las Tunas que solicitaron empleo en 2003 están ubicados en plazas
donde pueden desarrollar sus aptitudes físicas e intelectuales en
beneficio propio y de los demás cubanos.
Integrados en su mayoría a las
asociaciones de ciegos y débiles visuales (ANCI), sordos e
hipoacúsicos (ANSOC) y limitados físico-motores (ACLIFIM), esos
340 ciudadanos trabajan fundamentalmente en talleres especiales
creados en municipios y en centros de las industrias locales.
Para su plena realización en Las
Tunas, como en cualquier sitio de Cuba, las personas con
discapacidades tienen posibilidad de practicar deportes, participar
en actividades recreativas e integrarse a un movimiento que promueve
la cultura en su más amplia acepción.
Entre los proyectos sociales que
coadyuvan a que ese sector poblacional ejerza plenamente sus
derechos se encuentra el Programa de Empleo para Discapacitados, el
cual ha contribuido a crear en la Isla más de 140 unidades
productivas con las debidas condiciones.
También existe el contrato a
domicilio, que en todo el archipiélago favorece a numerosas
personas con severas limitaciones para asistir cada día a los
centros laborales. (AIN)