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Respondieron los azucareros a la zafra chica
Juan
Varela Pérez
La puntualidad en la
arrancada de los 16 centrales que al cerrar el año estaban en
operaciones, aparece entre lo más significativo de la llamada zafra
chica que ahora da paso a la fase mayor.
En diciembre el
aprovechamiento de las capacidades industriales abiertas fue de 84%.
Este índice, rector de la zafra, rebasó con amplitud los niveles
del 31 de diciembre del 2002.
Ese oportuno nivel de
molienda respaldó el cumplimiento del plan de azúcar planificado
para la etapa y se destacan entre las provincias en operaciones,
Sancti Spíritus, Cienfuegos, Pinar del Río y La Habana.
Los centrales 14 de
Julio, Melanio Hernández y Harlem, han tenido buen comienzo,
especialmente en lo referido al abasto de caña. No tuvo igual
comportamiento el suministro de materia prima para el Manuel Tames.
A su vez, el Dos Ríos, de magnifica campaña en el 2003, afrontó
dificultades industriales en los inicios.
La casi totalidad de las
provincias en zafra produjeron el azúcar comprometida.
Hasta ayer, La Habana y
Camagüey eran los territorios con más ingenios en producción,
tres cada uno: Habana Libre, Manuel Fajardo y Boris Luis Santa
Coloma y Argentina, Siboney y Batalla de las Guásimas.
La actual campaña, que
debe distinguirse por la eficiencia y los bajos costos, incorpora en
enero a la mayoría de las empresas azucareras que faltan.
Inicialmente estaban
anunciados para la zafra chica, según el calendario oficial, 20
centrales. Cuatro de ellos fueron transferidos a este mes para
asegurar calidad desde el comienzo y evitar arrancadas imprecisas.
Aunque la cantidad de
azúcar producida en este período es modesta (pero sí superior a
la campaña precedente), en zafra es aconsejable evitar
incumplimientos parciales que comprometan el final.
El corrimiento de fecha
por el crudo dejado de fabricar debido a demoras en la arrancada y
las bajas moliendas, han sido históricamente los peores enemigos de
la eficiencia y los costos. |