MÉXICO, 2 de enero (PL). — Al
menos tres heridos, cortes eléctricos y pánico de la población
fue el resultado de los dos sismos registrados el viernes en la
tarde en el Distrito Federal y el Estado de México, colindante con
la capital.
La víspera, se reportó un
movimiento telúrico de 6,3 grados en la escala de Richter, seguido
por varias réplicas, la primera de éstas de 5,3 grados de
intensidad.
Los sismos estremecieron esta capital
y provocaron temor en la población que en muchos barrios abandonó
sus casas, aunque no se registraron víctimas ni daños materiales
significativos, ni se interrumpió la circulación vial.
Las autoridades sólo reportaron
algunas interrupciones eléctricas por caída de cables y lesiones
estructurales en un edificio de apartamentos ubicado en la
delegación Cuauhtémoc, cerca de la Céntrica Avenida de los
Insurgentes.
Las delegaciones Benito Juárez,
Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón fueron las zonas de la Ciudad de
México donde el primer movimiento se sintió más, y en Coapa dos
personas se desmayaron al sentir el movimiento telúrico, según
reportó el espacio informativo Monitor de Radio Red.
En la ciudad de Toluca, capital del
Estado de México, tres personas resultaron lesionadas de gravedad,
luego de una explosión en las instalaciones de una emisora radial
local, debido a que las tuberías de gas sufrieron una avería a
causa de los sismos.
El Servicio Sismológico Nacional,
dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México,
señaló que el epicentro de los terremotos se localizaron en las
costas de Guerrero, cerca del puerto de Zihuatanejo.
Según un experto entrevistado por la
radio afirmó que el Distrito federal soporta sin problemas sismos
de 6,5 grados Richter por el sistema constructivo con que se ha
edificado desde finales de la década de los años 1980.
Sin embargo, los mexicanos
experimentan pánico debido a que han padecido intensos terremotos
en la historia contemporánea, el peor de los cuales ocurrió en
1985, de 8,1 grados en la escala de Richter, con un saldo impreciso
de miles de muertos.
Los temores responden, además, a que
recientemente la ciudad iraní de Bam resultó devastada por un
sismo de 6,3 grados.