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IX Feria
Internacional de Artesanía
El arte entre las manos
Andrés
D. Abreu
El
artesano artista es por lo general un hombre que trabaja solo y que a
pesar de utensilios o personas ayudantes, es en sus propias manos
donde tiene la mejor herramienta para dar forma a su personal idea
estética sobre un determinado objeto de uso tradicional.
Por eso, al recorrer la
amplitud de propuestas de FIART 2003, aunadas bajo el lema de Artesanía,
diseño y vida cotidiana, he preferido dedicarle un tiempo mayor a
aquellas que desde la simplicidad o desde lo esplendoroso demuestran
la existencia de una expresión muy particular de lo artesanal.
La orfebrería de Jorge Luis y Maikel.
Comienzo por un premiado
de la edición anterior e indiscutible maestro de hacer tambores. A
Eduardo Córdova hay piezas que incluso no le interesa
comercializarlas, son tan suyas que no puede separarse de ellas y
prefiere solo exhibirlas. Sus instrumentos de percusión defienden su
particular visión de la música y a veces solo un concepto sonoro
íntimo, y esa forma de crear fuera de patrones es propia de artistas.
De aquí los premios y la constante presencia de público en su stand
de PABEXPO.
No muy lejos de Córdova,
un tenedor, una cuchara y otros pedazos de metal se convierten en
bailarinas o piezas de un juego de ajedrez gracias a la labor de otros
dos artesanos: Jorge Luis y Maikel, orfebres avileños para quienes
los cubiertos dejan de ser utensilios domésticos y se convierten en
artesanía decorativa. Mientras que en el pequeño espacio de Sonríe
a la Naturaleza, un trozo de radiador de auto, una chatarra
metálica o una botella de vidrio se transforman en distinguidos
soportes para plantas estabilizadas (naturalezas muertas). Evidente
reciclaje de materiales que desde las sensibles intenciones de los
artesanos allí reunidos, revaloriza objetos industriales y estimula
el equilibrio de la vida.
Pero no hay más cándida
luz en PABEXPO que cerca del proyecto LUMBRA y sus lámparas de
vidrio, madera, papel o tela. Muchos acuden a este stand de la
arquitecta Inger Ponce de León y la diseñadora Patricia González, a
disfrutar de una solución sencilla para iluminar diferente una
habitación o un especial espacio donde reposar en paz luego del
desvelo cotidiano de un día cualquiera.
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