WASHINGTON, 15 de diciembre (PL).—
El embajador de Estados Unidos para la deuda iraquí, James Baker,
inicia hoy una gira que lo llevará a Francia, Rusia, Gran Bretaña,
Italia y Alemania, con la esperanza de que estas naciones condonen
el débito que el país árabe mantiene con ellas.
El periplo del ex secretario de
Estado se produce una semana después de que Washington anunciara
que empresas francesas, alemanas y rusas serían excluidas de los
millonarios contratos en Iraq, debido a la negativa de los gobiernos
de sus países de tomar parte en la invasión y ocupación de esa
nación del Golfo Pérsico.
La Administración del presidente
George W. Bush envía hoy a su emisario, 48 horas después de la
captura del líder iraquí Saddam Hussein, carta de triunfo que —según
medios de prensa— la Casa Blanca aspira a utilizar para persuadir
a sus aliados de que está cerca la pacificación del país árabe.
Según cálculos de organizaciones no
gubernamentales, la deuda iraquí podría ascender a unos 120 mil
millones de dólares, mientras que los intereses anuales se calculan
en unos siete mil millones de dólares.
Este lunes el ministro francés de
Asuntos Exteriores, Dominique de Villepin, anunció que su gobierno
contempla anular a partir del próximo año parte de ése débito,
si se reúnen las condiciones en el marco del Club de Paris.
Tras una reunión en Paris con
miembros del Consejo de Gobierno impuesto por Estados Unidos en
Iraq, el canciller galo aseguró que "Francia podría proceder
a anular parte de la deuda iraquí de manera apropiada y compatible
con la capacidad de financiamiento de Iraq".
Rusia dijo hoy ser favorable también
a una solución del débito a través del Club de Paris, sin embargo
estimó que el país ocupado "no está entre los más
pobres".
Según el viceministro de Exteriores,
Yuri Fedotov, ese foro tiene "mecanismos más flexibles y modos
de reestructurar y aliviar el peso de la deuda".
Medios de prensa de Estados Unidos
consideraron una ironía que Washington solicitara a Francia,
Alemania y Rusia pasos tendentes a la cancelación de la deuda
iraquí, cuando de un plumazo había marginado a sus empresas de las
licitaciones en el país árabe.
De acuerdo con el anuncio del
Pentágono, por "razones de seguridad nacional", se
permitiría la participación en 26 contratos valorados en 18 mil
600 millones de dólares sólo a compañías provenientes de las
naciones que apoyaron con fuerzas a la invasión y ocupación de
Iraq.
Sin embargo, el proceso de
licitación fue aplazado hasta el próximo 19 de diciembre, margen
que algunos analistas consideran una especie de ultimátum para que
estos países se pronuncien a favor de la condonación de la deuda y
se inclinen a tomar parte en la ocupación desde el punto de vista
militar y financiero.