LONDRES, 15 de diciembre (PL).—
A pesar de la euforia por la captura del ex presidente Saddam
Hussein, Gran Bretaña admitió hoy que la violencia aumentará en
Iraq en represalia por su apresamiento y se pronunció en contra de
que se le aplique la pena máxima.
El primer ministro británico, Tony
Blair, aceptó hoy que la detención de Saddam el sábado por la
noche, no significa el fin de la violencia, en alusión a los
ataques que protagoniza la resistencia contra las tropas ocupantes.
Blair dijo que Gran Bretaña se opone
a la pena de muerte, pero aclaró que si un tribunal integrado por
iraquíes toma esa decisión, entonces la acatará.
También se inclinó a favor de que
el ex mandatario sea procesado en suelo iraquí y por un tribunal
del estado árabe.
En ese mismo sentido giraron las
declaraciones del canciller Jack Straw, quien además agregó que
todavía hay que tomar las decisiones al respecto.
Straw también descartó la
posibilidad de que Saddam revele secretos sobre su gobierno.
En la misma frecuencia y en
entrevista con la cadena BBC, se manifestó el representante
británico en Bagdad, Jeremy Greenstock, quien dijo que su gobierno
no participará en ningún tribunal que aplique la pena de muerte.
Greenstock, consideró que las
fuerzas extranjeras deben reforzar la vigilancia ante el posible
incremento de los ataques lanzados por los guerrilleros contra los
militares foráneos y reconoció que los atentados se pueden
incrementar en territorio iraquí por el descontento que provocó en
algunos sectores la captura del ex mandatario.
Por ese motivo, estimó que la
venganza desencadenará la violencia, la cual no desaparecerá de un
día para otro.
Paralelamente, la prensa londinense
coincide en saludar el arresto y alertar que el apresamiento de
Hussein no disminuirá los atentados de la insurgencia, ni
resolverá el problema en Iraq.
Sobre el particular, el periódico
The Independent calificó la detención de un triunfo de Estados
Unidos que no garantizará la victoria sobre las guerrillas.
Al respecto, puntualiza que a partir
de ahora el gobierno estadounidense se percatará del poco control
que ejercía el ex gobernante en la insurgencia.
Por su parte, Financial Times
calificó de error el triunfalismo que se vislumbra por tal arresto
al creerse descabezado el enemigo, pues, asegura, que muchos
iraquíes rechazan la ocupación.
El diario Daily Telegraph catalogó
de golpe mortal para sus últimos partidarios este arresto, pero
estimó que ahora las tropas ocupantes enfrentarán un peligro de
explosión interna y divisiones sectarias.