Afecta a miles de familias de EE.UU. retorno de soldados
a Iraq

Un llamado a otros 43 000 efectivos de apoyo de la Guardia Nacional y la Reserva, hará de la época navideña una zozobra, ante el destino incierto que les depara la aventura bélica de la Casa Blanca

LOS ANGELES, 13 de diciembre.— Miles de militares norteamericanos que estuvieron en Iraq recibieron la orden de regresar al país árabe, lo cual provocó frustración y temor en sus familias, ante las incesantes bajas estadounidenses provocadas por la resistencia iraquí, informa Prensa Latina.

Lo que el Pentágono calificó como la mayor rotación de tropas desde la Segunda Guerra Mundial, significa la movilización de 85 000 soldados de combate del Ejército y la Armada, en reemplazo de quienes concluyen un periodo de servicio de un año.

La maniobra podría incluir también el llamado de otros 43 000 efectivos de apoyo de la Guardia Nacional y la Reserva, por lo cual para miles de familias estadounidenses la presente época navideña será  de zozobra, ante el destino incierto que les depara la aventura bélica de la Casa Blanca.

Los primeros 20 000 miembros de la Marina en ser despachados a Iraq pertenecen a la Primera División de la infantería de Marina de Camp Pendleton, California, y de Twentynine Palms. Ya salieron de Camp Lejeune, Carolina del Norte, cerca de 1 000 efectivos del octavo regimiento, quienes ya habían estado en Iraq, con dirección a Afganistán.

"Todos estamos realmente sorprendidos de que nos llamen de vuelta tan pronto", dijo al diario La Opinión el primer teniente Adrian Haskamp, cuyo regimiento regresó de Iraq en septiembre.

Por su parte el soldado Michael Burrola, de 21 años, cree que lo van a mandar en enero al país árabe por otros seis meses. "No me puedo imaginar volviendo a ese lugar", se decía a sí mismo cuando volvió a Estados Unidos, según el rotativo.

Burrola aseguró que él y sus compañeros tratan de no ver noticias sobre el número de bajas estadounidenses en Iraq, más de 440 desde el inicio de la agresión el 20 de marzo pasado.

Para su esposa la eventualidad del regreso al campo de batalla la dejó "sin palabras". "No me lo podía creer, me sentí muda. Es una sensación de vulnerabilidad", comentó a La Opinión.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Temas |

SubirSubir