KABUL, 13 de diciembre.—La compra de votos y la
intimidación han ensombrecido la asamblea que debía decidir sobre
una nueva constitución en Afganistán, en una mala señal de cara a
las elecciones que deben realizarse el próximo año, informó
Reuters.
El inicio de la Loya Jirga o Gran Asamblea, fue
postergado hasta este domingo, en medio de una prolongada disputa
por los poderes extraordinarios exigidos por el presidente Hamid
Karzai, pero el proceso completo podría ser socavado por caudillos
regionales, quienes han usado el fraude y la intimidación para que
sus partidarios sean electos para la asamblea, indicó la agencia.
"Los candidatos nos dijeron que fueron
amenazados, (...) y algunos fueron sobornados para que abandonaran
sus candidaturas", dijo John Sifton, un investigador afgano.
Soldados afganos, fuerzas de paz extranjeras y
estadounidenses han reforzado la seguridad alrededor de las
instalaciones donde se reunirán 500 delegados, para tratar de
viabilizar un plan de apuntalar el Gobierno impuesto por Estados
Unidos y debatir un proyecto de carta magna que, según reconocen
diplomáticos occidentales, fue redactado sin consulta popular y
Karzai trata de forzar su aprobación
Faruq Wardak, jefe del Secretariado de la Comisión
Constitucional, dijo a Reuters que algunos de los 50 delegados
designados en el ultimo minuto por Karzai no habían llegado a Kabul
y por eso era necesario postergar el inició de la asamblea hasta el
domingo
En privado, algunos delegados dijeron que la
principal razón para la postergación era que Karzai había tenido
que trabajar más duro de lo esperado para convencer a los delegados
de que lo apoyaran.