LOS ANGELES, 12 de diciembre (PL).—
Mexicanos y latinos realizan hoy en California una huelga económica
utilizando el día de su patrona religiosa, Nuestra Señora de
Guadalupe, para reclamar los derechos de los inmigrantes
indocumentados.
Con esta actividad miles de personas
protestan la decisión del gobernador Arnold Schwarzenegger de
eliminar la ley SB60, que daba el derecho a los inmigrantes
indocumentados a tener una licencia de conducir en el estado.
Por primera vez se pondrá a prueba
el impacto que tienen los latinos en la economía de California.
Los latinos no llegan al 20 por
ciento del electorado estatal, pero representan el 34 por ciento de
los 34 millones de californianos y casi la mitad de la fuerza
laboral.
El gran paro económico anunciado
para hoy es cuestionado por algunos sectores y respaldado por otros.
Aunque apoyan la idea, grupos en el
estado consideran que la organización, el cabildeo y principalmente
el voto son el camino más eficiente para captar la atención y el
respeto del establishment político.
Según el diario La Opinión "es
cierto que existe una profunda injusticia cuando por un lado se
necesita el aporte económico de los inmigrantes, con o sin papeles,
y por el otro se les convierte en chivos expiatorios
dificultándoseles la vida".
Por otra parte, líderes de
organizaciones hispanas hicieron un llamado para que los inmigrantes
se unieran al paro económico en contra de la economía de
California, como rechazo a la abrogación de la Ley SB60 por parte
de Schwarzenegger.
Este paro económico no nace de los
líderes políticos, nace del mismo pueblo que reclama justicia,
dignidad y respeto", dijo Nativo López, presidente de la
Asociación Política Mexicoamericana (MAPA).
José Huízar, presidente de la Junta
Directiva del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles expresó su
apoyo a la participación de los estudiantes en el proceso
político, aunque esperaba que maestros y alumnos acudieran a clases
hoy, "manteniendo nuestra responsabilidad primaria con la
educación, dijo.
Sindicatos y organizaciones
comunitarias han asegurado su decisión de apoyar el paro para
demostrar que están unidos en esta lucha.
El movimiento recibió la solidaridad
de Dov Charney, socio de la empresa American Apparel, quien afirmó
que mil 500 empleados de esa compañía no acudirán a trabajar este
día.
Charney que viajó de Nueva York
declaró que los inmigrantes son parte de nuestra sociedad y deben
reconocérseles sus derechos civiles. Una licencia de conducir es un
derecho básico, subrayó.
Mientras el senador Gil Cedillo,
autor de la Ley SB60 que fue abrogada por Schwarzenegger, dio su
apoyo al movimiento mediante un comunicado.
La Ley SB60 hubiera provisto de
licencias de conducir a aproximadamente dos millones de inmigrantes
indocumentados en el estado y hubiera comenzado a regir, a partir
del 1 de enero de 2004.
Muchos líderes comunitarios
consideran que la economía de California, como la de muchos
estados, no puede funcionar adecuadamente sin la participación de
los inmigrantes.
"Sacudiremos la economía hasta
que seamos tratados con la dignidad y respeto que nos merecemos por
nuestra tremenda contribución a este país", apuntó Nativo
López, presidente de MAPA.