WASHINGTON, 12 de diciembre (PL).—
La decisión de Estados Unidos de excluir a los países que se
negaron a participar en la invasión a Iraq de los millonarios
contratos en la nación ocupada podría convertirse en un boomerang
para la Casa Blanca, asegura hoy The New York Times.
De acuerdo con un editorial del
diario, la iniciativa del presidente George W. Bush es arrogante y
autodestructiva, y está en correspondencia con el malicioso
unilateralismo que ha caracterizado su administración, una de las
razones por las cuales enfrenta, casi solo, desalentadores desafíos
políticos y militares.
"Lo realmente extraño en esta
última bofetada a Alemania, Francia, Canadá y otros países que
(Estados Unidos) parece estar resuelto a tratar como adversarios, es
que revierte los pacientes esfuerzos que el mismo gobierno había
hecho, en los últimos meses, para vencer las divisiones creadas por
su política en Iraq", dice el Times.
El rotativo recuerda cuán
contradictoria es esta postura con el Bush que en días recientes,
en Londres, resaltó el valor de las instituciones internacionales y
las alianzas, el mismo que durante su último encuentro con el
Canciller Federal alemán Gerhard Shroeder se mostró de acuerdo en
dejar atrás las desavenencias previas a la invasión.
La incoherencia de la acción de Bush
se vio remarcada incluso por la forma en que se produjo el anuncio
de las represalias, que no fue hecho ni por la Casa Blanca ni por el
Departamento de Estado, sino por el Pentágono, lo cual tomó por
sorpresa a los aliados de Washington.
Este jueves, al declarar Shroeder que
Estados Unidos con su medida podría estar violando la ley
internacional, el presidente Bush respondió en tono sarcástico:
"ley internacional. Mejor llamo a mi abogado".
El diario asegura que los esfuerzos
para reparar las relaciones entre Estados Unidos y Europa
retrocederán una vez más, y se pregunta qué habrá ganado el
presidente norteamericano. A renglón seguido afirma "mejor que
le pregunte a su abogado".
Este miércoles el Pentágono
anunció que compañías de países opuestos a la invasión
anglo-norteamericana contra Iraq serán excluidas de los millonarios
contratos del llamado proceso de reconstrucción del país árabe.
De acuerdo con palabras del
subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Paul Wolfowitz, su
gobierno, por "razones de seguridad nacional", delimitará
la participación para 26 contratos, valorados en 18 mil millones de
dólares.