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Aspiraciones transformadas en resultados
Tras 46 meses de
atención a atletas
José
Luis Salmerón
Tres años y diez meses
de permanente, delicada y merecida atención a las glorias y figuras
relevantes del deporte cubano y a sus familiares, a lo largo y ancho
del archipiélago.
En estas pocas palabras
pudiera resumirse el trabajo desplegado por la Comisión Nacional de
Atención a Atletas (CNAA) en el lapso señalado, cuyas proyecciones
van más allá de la misión inicial.
Los cursos especiales
Preparación para la Vida, como una respuesta digna y necesaria a
las glorias del deporte para enfrentar con mayores posibilidades los
nuevos retos que impone el retiro, además de otras actividades
docentes, ocupan los primeros renglones.
El apoyo a los miembros
de la ANCI, ANSOC y ACLIFIN, organizaciones para discapacitados,
también ocupa un espacio importante en su agenda, en la cual
abundan las visitas a atletas, ex atletas y sus familias.
En el noble proyecto de
construir panteones para el reposo de los deportistas fallecidos, ha
desarrollado un papel sobresaliente, al contar con 104 en el país
(se propone llegar a 110 para el próximo cuarto aniversario).
Verdaderamente valen los
esfuerzos que se destinan a convertir a la CNAA en una poderosa
herramienta en favor de elevar la conciencia de muchos y aglutinar a
todos en un mismo haz. Hoy los deportistas debaten en los barrios
con bríos renovados, participan en actividades sociales y
deportivas diferentes; reciben a delegaciones o personalidades;
intervienen en foros científicos, mesas redondas, marchas del
pueblo, tribunas abiertas, en el Proyecto Esperanza con jóvenes
venezolanos y se vinculan al programa de atención para quienes en
centros penitenciarios pagan la deuda de sus errores, algunos de
ellos incorporados ya a sus habituales profesiones.
La CNAA propicia los
contactos permanentes con los docentes de las escuelas deportivas;
coadyuva a una vinculación más estrecha de los deportistas con el
barrio, los planes de cultura comunitarios y otras actividades
populares, además de mantener lazos de trabajo con las
organizaciones políticas y de masas, como firme pilar de un
movimiento que cada día gana más espacio.
Atletas poco recordados,
e incluso olvidados en el tiempo, son hoy más reconocidos y
estimulados, con lo cual vuelven a sentir los aplausos que tanto los
estremecían e incitaban a la victoria. Obviamente el orgullo de sus
familiares es más grande.
Tales acciones
merecieron el reconocimiento del Consejo de Dirección del INDER,
durante el último pase de revista de la CNAA, representada en todos
los territorios del país. |