NUEVA YORK, 10 de diciembre (PL).—
Un joven estadounidense de 33 años, a quien las autoridades de
salud de esta ciudad se negaron a dar apoyo, se suicidó ante la
imposibilidad de adquirir los medicamentos que necesitaba, informa
hoy un periódico neoyorquino.
De acuerdo con El diario La Prensa,
Carlos Ramírez se lanzó el pasado 2 de diciembre del Puente George
Washington, en Manhattan, tras un mes de infructuosas gestiones para
que la seguridad social lo ayudara a obtener fármacos
indispensables para el tratamiento de sus crisis depresivas.
En opinión de Oscar Peña, hermano
del joven, éste decidió acabar con su vida luego que le retiraran
sus beneficios del Medicaid, mecanismo en el cual existe un gran
descontrol.
"Al muchacho le quitaron su
Medicaid. Él fue un par de veces (a reclamar) y sintió que se lo
negaban y lo trataban mal por el sistema. Le faltó la medicina y
él iba a tratar de conseguirla", explicó Peña.
La familia de Ramírez dijo que
pediría una investigación de cómo funciona el mecanismo de
Medicaid, ya que no han llegado a entender por qué a una persona
con su enfermedad "se le priva de medicamentos necesarios para
vivir".