CANBERRA, 10 de diciembre (PL).—
Diversas organizaciones acusaron hoy al gobierno australiano de
violar los derechos humanos con su trato brutal a los niños
inmigrantes y su apoyo a la invasión de Estados Unidos contra Iraq,
que ha ocasionado la muerte de miles de civiles.
En ocasión de celebrarse hoy el
aniversario 55 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos,
grupos religiosos, sindicales y sociales admitieron que las
violaciones de las prerrogativas ciudadanas se incrementaron en los
últimos años en la isla continente.
La entidad "Una Australia
Justa" denunció la detención injustificada de niños en
centros para inmigrantes indocumentados, lo cual —afirmó— ha
manchado el historial australiano de respeto a los derechos humanos.
Actualmente están encarcelados en
esos centros 188 menores, según denuncia la organización,
integrada por juristas que defienden los derechos de los refugiados.
Por su parte, el miembro de la
Comisión Católica para la Paz y la Justicia Mark Purcell condenó
la decisión del primer ministro John Howard de participar junto a
Estados Unidos y Gran Bretaña en la invasión contra Iraq.
Australia fue el único país de la
región que se involucró directamente en la guerra, hacia donde
envió dos mil soldados, además de medios bélicos.
Por esa razón —dijo Purcell—
Australia no debería presidir el próximo año la Comisión de la
ONU para los Derechos Humanos.