LONDRES, 8 de diciembre (PL).—
La Secretaria del Interior británica planea cobrar unos 700 euros
por el permiso de trabajo a unos 900 mil inmigrantes que arriban
cada año a este país, revela hoy el diario The Guardian.
De acuerdo con esa publicación, que
se remite a un informe elaborado por la referida dependencia a cargo
de la cual está David Blunkett, esos pagos se suman a los 175 euros
por ese mismo rubro a aplicarse a partir de abril próximo a quienes
lleguen para quedarse en este país.
The Guardian indica que por ese
concepto, el gobierno del primer ministro laborista, Tony Blair,
recaudaría unos 640 millones de euros anuales, es decir, casi la
cuarta parte del coste del sistema total de inmigración del Reino
Unido.
La propuesta, que exime de esos
recargos a quienes solicitan asilo político, se aplicaría por
etapas en un intento por atenuar las previsibles críticas de parte
de la oposición y de los empresarios contra ese proyecto.
El citado rotativo indicó que las
fuentes de la Secretaria del Interior reconocieron que uno de los
principales motivos para aplicar esos aumentos está relacionado con
la necesidad de ampliar los dividendos de esa entidad gubernamental.
Aunque los asilados políticos
quedaron fuera del pago de una cifra total de 850 euros, otras 18
mil personas deberán abonar esa cantidad para poder contar con el
sello en su pasaporte de derecho a residir en esta nación.