SEÚL, 8 de diciembre (PL).—
Los restos de dos trabajadores sudcoreanos muertos en una emboscada
en Iraq, llegaron hoy al aeropuerto internacional de Incheon, de
donde fueron trasladados de inmediato a su pueblo de Daejon para los
servicios funerarios.
Cientos de personas se concentraron
en la terminal aérea para rendir homenaje a Kim Man-Soo y Kwak
Kyung Hae, empleados de una empresa eléctrica, que perecieron el
pasado 30 de noviembre en una acción de la resistencia iraquí
cerca de la ciudad de Tikrit.
Sin embargo, a pesar de los
crecientes problemas de seguridad, el gobierno de Corea del Sur dijo
hoy que continuará adelante con sus planes de enviar tres mil
soldados al territorio iraquí, para cumplir las exigencias de
Estados Unidos.
La decisión del presidente Roh Moo
Hyun de aliarse a Washington en la agresión provocó este fin de
semana masivas manifestaciones en esta capital y en las ciudades de
Busan, Gwangju y Daegu.
En una concentración celebrada cerca
del Ayuntamiento, en el centro capitalino, unos cuatro mil
activistas contra la guerra acusaron al presidente Roh de violar la
dignidad del pueblo y su derecho a vivir.