MANAGUA,
8 de diciembre (PL).—
La sentencia a 20 años de prisión contra el exgobernante Arnoldo
Alemán por corrupción y lavado de fondos públicos es calificada
hoy de ejemplar por destacadas personalidades nicaragüenses.
Arnoldo
Alemán, exPRESIDENTE DE NICARAGUA
La jueza Juana Méndez, del Distrito
Primero del Crimen de esta capital, dijo al dar a conocer ayer el
veredicto, que los delitos de lavado de dinero, fraude,
malversación, peculado, asociación para delinquir y delito
electoral, fueron comprobados.
El reo pierde además, la patria
potestad y tiene que devolver al Estado el doble de los fondos
malversados que fueron comprobados (8.4 millones dólares).
Empero, los especialistas estiman que
durante su gobierno (1997-2002) se apropió de forma ilegal de unos
200 millones de dólares.
De esta forma se convierte en el
primer gobernante nicaragüense condenado por corrupción en la
historia del país.
El diputado Mariano Suárez declaró
a la prensa que la sentencia condenatoria fue justa y necesaria.
Suárez, conocido como "el voto
número 47", que propició el 12 de diciembre del pasado año
que se cumpliera con el desafuero de Alemán, dijo sentirse
satisfecho, porque el sistema judicial, cuestionado por sus rivales,
impartió justicia.
Como nicaragüense, indicó, era lo
menos que esperaba y agregó que a Alemán lo mató la ambición
desde que estaba en la alcaldía de Managua (1995). Le hizo mucho
daño a Nicaragua, puntualizó Suárez.
Para el ex diputado Leonel Téller,
la decisión de la juez Juana Méndez establece un precedente para
que dentro del liberalismo no vuelva a surgir un líder que levante
la bandera de la democracia para enriquecerse y robarle al pueblo.
El ex miembro de la bancada del
Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que respalda a Alemán,
opinó que es un triunfo contra la corrupción y añadió que el reo
está cosechando lo que él cultivó.
El analista político Sergio García
reivindicó la labor de los jueces y la Procuraduría, a quienes
valoró de "soldados eficientes".
También señaló que el ex
Procurador General de la República, Francisco Fiallos, fue
"víctima de guerra" del Presidente Enrique Bolaños,
quien lo separó del cargo cuando trataba de negociar con el PLC.
Si hay un vencedor no es la
Procuraduría ni el Ejecutivo, son los nicaragüenses, estimó. Esta
no es una victoria, aclaró, es una etapa porque todavía existen
casos por juzgar.
El ex jefe del Ejército y general
retirado Joaquín Cuadra apuntó que después de varios meses de
lucha en los juzgados y de intentos por excarcelar al ex mandatario,
prevaleció la justicia.
No había alternativa, sino la
presión, ante las pruebas abrumadoras de los delitos cometidos por
Alemán.
El dirigente del Movimiento de Unidad
Nacional, afirmó que al fin y al cabo estamos viendo justicia.
"El reto ahora es que las
próximas sentencias sean más limpias políticamente",
observó.
Por su parte el analista Carlos
Tunnermann consideró que este golpe es el fin del liderazgo de
Alemán, quien hasta desde su reclusorio dirigía al PLC.
Es imposible pensar, indicó, que con
su nombre viajando por todo el mundo con el apellido de corrupto y
sancionado a 20 años, pueda "seguir siendo líder" de esa
agrupación política.
Las pruebas contra el hoy condenado
eran contundentes, esencialmente la inspección que se realizó
sobre los documentos y la interpretación que hizo Byron Jerez, ex
Director General de Ingresos (DGI), quien detalló cómo había sido
todo el proceso de lavado (de dinero).
Durante la vista, la jueza Méndez
anunció que Jerez, quien cumple una condena de nueve años de
prisión domiciliaria por delitos contra el Estado, fue liberado de
culpa en esta causa (llamada La Huaca), donde aparecía como uno de
los cómplices.
Sus declaraciones aportaron al
tribunal las comprobaciones de unos ocho millones de dólares
desviados de los caudales públicos durante el anterior gobierno.
Dichos fondos, según mostró
Méndez, fueron empleados en la compra de un helicóptero —1.8
millones de dólares— y el resto pasó por distintos bancos y
cuentas para reintegrarlos al país a favor de la campaña
presidencial y en beneficios personales.
Para Tunnerman, Jerez también debió
ser condenado por el caso de La Huaca por cómplice, ya que conocía
todo el movimiento de los fondos sustraídos y blanqueados.