KABUL, 8 de diciembre (PL).—
Aún sin reponerse del bombardeo norteamericano que provocó este fin
de semana la muerte de nueve niños, la población del este de
Afganistán enfrenta hoy las consecuencias de una nueva campaña
militar emprendida por Estados Unidos.
"La operación, denominada
Avalanche, es la más vasta jamás concebida en las regiones oriental
y meridional contra los talibanes y seguidores de Al Qaeda", dijo
el portavoz estadounidense Bryan Hilferty.
En conferencia de prensa desde la base
de Bagram, precisó que en la campaña participan cuatro batallones de
infantería, junto a fuerzas del ejército nacional afgano, que
cuentan con el apoyo de aviones y helicópteros militares.
Las tropas de Estados Unidos, que hace
dos años invadieron el país, están hoy nuevamente en el centro de
las críticas, luego de que este fin de semana nueve niños afganos
fueran masacrados por los bombardeos de la aviación norteamericana.
El secretario general de la ONU, Kofi
Annan, reclamó una rápida investigación sobre la muerte de los
menores en la provincia de Ghazni y advirtió sobre las consecuencias
de "librar la guerra antiterrorista a costa de los
inocentes".
Entretanto, el representante de la
Organización de Naciones Unidas en Afganistán, Lakhdar Brahimi, dijo
estar profundamente afligido y denunció que este incidente, al igual
que otros similares registrados aquí, se agrega a la sensación de
inseguridad y de temor que se vive en el país.
Tres semanas atrás otros seis civiles,
entre ellos varios niños, murieron también durante un bombardeo
estadounidense en la provincia de Paktika, en la misma región del
sudeste.
Sin embargo, la peor tragedia que
recuerda la población afgana ocurrió en julio de 2002, cuando 48
civiles murieron y 117 resultaron heridos, en su mayoría de la misma
familia, en un ataque de la aviación norteamericana contra una
vivienda donde se celebraba una boda, en la provincia de Uruzgán, que
colinda con la de Ghazni.
"En vista de que este no es el
primer caso en el que inocentes pierden la vida por ataques aéreos de
la coalición, el secretario general de la ONU exige medidas que
excluyan la repetición de tales tragedias", indicó un portavoz
de la organización.
Hoy se dio a conocer aquí la
posibilidad de que para el próximo año se celebre una nueva
conferencia internacional sobre Afganistán, a fin de examinar las
labores de reconstrucción, la nueva Carta Magna y los comicios de
2004.
Hasta ahora muy poco se ha podido
concretar en un país que lleva ya más de dos años bajo la
ocupación de 12 mil 500 soldados de Estados Unidos y sus aliados y
las constantes campañas militares.
La Gran Asamblea del Pueblo o Loya
Jirga, que debía comenzar el miércoles, ha sido aplazada, las
labores de reconstrucción no han comenzado y muchos dudan que puedan
celebrarse elecciones en un país cada vez más inseguro.