En serranías de Santiago de Cuba
funcionan más de mil 140 celdas solares fotovoltaicas, como ejemplo
del creciente uso de esa alternativa de energización rural en el país.
El montaje de tales sistemas ha
crecido en el territorio 11 veces, en comparación con el año 1998,
dado el desarrollo de programas educacionales, sanitarios y de
masificación de la cultura, cuyos beneficios llegan a decenas de
miles de habitantes.
Actualmente existen módulos solares
en más de 400 escuelas, un centenar de consultorios del médico y
enfermera de la familia, y en 304 salas de televisión, ubicados en
áreas alejadas del Sistema Electroenergético Nacional.
En los centros escolares favorecidos
fueron instalados televisores, videos y computadoras, a tono con
nuevos programas de la Revolución, que refuerzan el protagonismo
cultural de estas instituciones.
Un total de 243 viviendas reciben el
elemental servicio por esta vía ecológica, tras el montaje de
sistemas en comunidades en la Sierra Maestra, y en otros objetivos
de interés socioeconómico.
Entre los asentamientos favorecidos
están Santa María del Loreto, en Songo la Maya, y El Mulato y La
Magdalena, cercanos al Pico Turquino, la mayor elevación del país.
El 62 por ciento de la energía total
que se consume en Santiago de Cuba corresponde a fuentes nacionales,
en tanto se trabaja para elevar el aprovechamiento de las
alternativas solar fotovoltaica, eólica y la hidroenergía, así
como también del biogás y la biomasa forestal.
(AIN)