Ecosistemas y sostenibilidad

El gran mono en Los Jardines

ALDO MADRUGA

TRINIDAD.— Una representación internacional del "gran mono" del planeta, de ese, el más inteligente de todas las especies, y al que le llaman hombre, andaba en estos días, por el archipiélago cubano de Jardines de la Reina. Curioso y sensitivo revisaba, se sumergía en el mar, fotografiaba, filmaba, tocaba con los ojos y disfrutaba formas voluntariosas de corales, moluscos exclusivos, colores, luz filtrada por aguas transparentes, y hurgaba en manglares, humedales costeros y praderas marinas.

Biólogos, ecólogos, investigadores de otras especialidades, cineastas, hombres de negocios, periodistas y, en general, amantes de la naturaleza y de la vida en su sentido más universal y diverso, reflexionaban aquí sobre cuán viables son los ecosistemas de la Tierra, fundamentalmente aquellos vinculados a las líneas costeras

De acuerdo con informaciones de organismos especializados de las Naciones Unidas, dadas a conocer en el Taller Internacional para el Desarrollo Sostenible en los Ecosistemas Costeros, celebrado recientemente en este municipio espirituano, aproximadamente el 40% de la población mundial vive en un radio de cien kilómetros de la línea marítima, extensión a la que casi no llega el 20% de la superficie terrestre.

Los peces y mariscos proporcionan casi una sexta parte de la proteína animal que consume el hombre en todo el mundo. Cerca de 1 000 millones de personas, en su mayoría de países en desarrollo, dependen de este alimento como principal fuente de proteína.

Pero el aumento de la población y la urbanización en estas áreas y su uso con fines agrícolas y acuícolas, daña en proporciones alarmantes los humedales costeros, arrecifes coralinos, y en general todos sus ecosistemas que han disminuido la capacidad para producir pescado debido, además, a la sobreexplotación, las técnicas perjudiciales de captura y a la devastación del hábitat donde se reproducen las especies.

Dentro de lo anterior ocupa un lugar importante el crecimiento de los niveles de contaminación, debido al uso de productos químicos y fertilizantes y muchos ecosistemas costeros ya dan señales de que han perdido la capacidad para procesar y sobreponerse a esos daños.

Tal situación, cada vez más alarmante y desesperada, hasta ahora carece de una respuesta efectiva a nivel global por la pobreza de la mayoría de los países que la sufren y a la indolencia de las naciones ricas que son fundamentalmente las que generan, tal como se evidenció en el encuentro organizado por la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna, de la Isla, en coordinación con la representación en Cuba del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Es que, tal como declararon en la reunión el Comandante de la Revolución Guillermo García y el empresario y naturalista norteamericano John Parker, el hombre, ese "gran mono" rey de las especies animales, el mismo que ha puesto la vida en el planeta en peligro de desaparecer, puede y tiene que ser sabio, cuerdo, armónico, persistente, como la propia naturaleza, e integrarse a ella, con esa fuerza transformadora que se llama amor.

 

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