ESTAMBUL,
20 de noviembre (PL). — El cónsul de Gran Bretaña en Turquía,
Roger Short, murió hoy en los atentados registrados en esta ciudad
contra la legación de Londres, según coinciden en informar varias
fuentes.
De acuerdo con la agencia Anadolu, el
embajador estadounidense en este país, Eric Edelman, confirmó que
Short figura entre los 26 muertos y 400 heridos que causaron la
explosión de dos coches bombas lanzados contra el consulado y un
banco británicos.
Mientras, la cadena de noticias CNN
dijo que el capellán de esa representación, Ian Sherwood, también
corroboró el fallecimiento del diplomático.
Poco después de la explosión, el
canciller británico Jack Straw anunció que tres o cuatro
trabajadores de esa legación habían desaparecido tras la potente
explosión.
Mientras reina la confusión, las
fuerzas de seguridad turcas redoblaron la protección en las
instalaciones estadounidenses, británicas, israelíes y
occidentales en general, por temor a que se registren nuevos ataques
con coches bombas como los realizados este jueves y el sábado
pasado en dos sinagogas.
En
las primeras reacciones, el gobierno atribuyó los ataques a la red
terrorista Al Qaeda, con la cual también relacionó las
detonaciones de los templos judíos.
En un principio se informaron tres
explosiones, pero el ministro turco del Interior, Abdulkadur Aksu,
confirmó sólo dos.
Straw también declaró que esas
acciones llevan la marca de Al Qaeda y anunció que se llamó a
consultas al Embajador británico en Ankara, quien ya se encuentra
en camino hacía Londres.
Los ataques se registran tras dos
similares efectuados hace menos de una semana contra dos sinagogas
en esta misma ciudad que dejaron 25 muertos y 300 heridos.
El Frente Islámico de los
Combatientes del Gran Oriente (IBDA/C) se adjudicó de inmediato las
agresiones contra esos templos y advirtió que sus acciones
continuarían para detener la opresión a que son sometidos los
musulmanes.
Pero fuentes oficiales consideraron
que el IBDA/C no disponía de estructuras para llevar a cabo
acciones de gran envergadura, por lo cual las vinculó con
organizaciones terroristas internacionales.
Los nuevos atentados coinciden con la
visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a Londres,
y las alertas realizadas por estudiosos y dos periódicos árabes de
que la capital británica corría más peligro de sufrir ese tipo de
acciones que otras occidentales.
Por
ese motivo llama la atención que sea precisamente el consulado de
Gran Bretaña uno de los objetivos, país que es el principal aliado
de Estados Unidos y cuyas tropas invadieron y ocuparon juntas Iraq.
Turquía comienza a ser blanco de
atentados tras acceder a las presiones de Washington y decidir
enviar un contingente de 10 mil militares al vecino territorio
iraquí, ocupado por tropas anglo-estadounidenses, y donde las
fuerzas extranjeras sufren bajas mortales a diario, objetivo de las
acciones de la resistencia.
No obstante, aun prevalece la
confusión y el gobierno turco optó por aplicar medidas de
protección extrema en las edificaciones occidentales por temor a
que prosiga la ola de atentados.