WASHINGTON, 20 de noviembre (PL).—
Brigadas policiales antimotines reprimieron hoy en las calles de
Miami a bastonazos y con gases químicos una manifestación masiva
de protesta contra el proyecto de un Área de Libre Comercio de las Américas, conocido por las siglas ALCA.
Esa ciudad del sureño estado de
Florida es la sede este jueves y viernes de una reunión de
representantes gubernamentales de los países involucrados en el
esquema comercial.
Los manifestantes, procedentes de
todo Estados Unidos y otras naciones desde Canadá hasta Argentina,
comenzaron a congregarse para marchar frente al edificio donde tiene
lugar la reunión cuando fueron embestidos por los uniformados.
Los gendarmes, fuertemente armados y
protegidos detrás de escudos, cascos y petos antibalas, la
emprendieron a empujones, bastonazos, escudazos contra hombres y
mujeres por igual.
También dispararon granadas de la
sustancia tóxica llamada gas pimienta, reportó en vivo la
televisora CNN, la cual se quejó de que uno de sus camarógrafos
fue brutalmente golpeado.
En un principio se informó de tres
heridos, entre ellos una mujer seriamente lesionada en el rostro.
Otros fotorreporteros también fueron
objeto de la violencia policial en la que varias cámaras fueron
destruidas y un número indeterminado de protestantes fue arrestado.
Más de tres mil agentes de
diferentes departamentos fueron movilizados para reprimir las
esperadas manifestaciones y mantenerlas alejadas de la sede de la
cita.
Según trascendió, los uniformados
están armados con equipos especiales capaces de disparar balas de
madera y bolas de perdigones, cuyos impactos provocan intenso dolor
y profundos hematomas. E incluso se han hecho acompañar de
tanquetas blindadas.
Mientras, cinco helicópteros del
tipo Apache, los mismos usados en Iraq para lanzar las llamadas
bombas inteligentes, sobrevuelan el centro de Miami.
Desde obreros de las maquiladoras en
México y campesinos del Amazona hasta trabajadores y sindicalistas
norteamericanos han unido sus voces en Miami para protestar contra
el ALCA.
Los manifestantes fustigan que ese
proyecto sólo responde a los intereses de las grandes corporaciones
y advierten que generará más miseria y sufrimiento en las
comunidades latinoamericanas.
"Las familias campesinas de todo
el continente, desde el norte hasta el sur, no solo en Brasil, viven
en crisis", denunció Maria de Fátima, una representante del
Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil, que demanda
una reforma agraria.
"En la medida que importamos
alimentos baratos de baja calidad, las empresas multinacionales que
invaden nuestros países llevan a la ruina a miles de
campesinos".
Durante los últimos seis años, dos
millones 400 mil trabajadores agrícolas han sido expulsados de sus
tierras, fustigó Fátima, quien viajó a Miami para protestar
contra el ALCA, proyecto que el Presidente George W. Bush abrazó
como "una gran visión".