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Primeras manifestaciones contra Bush en Londres
LONDRES,
19 de noviembre.— Manifestantes contrarios a la pasada guerra en
Iraq dejaron escuchar sus voces hoy en Londres protestando además
por la visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush,
reportan agencias de prensa.
Los manifestantes se
disfrazaron de inspectores de armas de las Naciones Unidas y de
prisioneros de la base militar estadounidense de Guantánamo, Cuba.
También dos activistas se disfrazaron de reina Isabel II y del
propio Bush para escenificar, en forma irónica, su protesta.
En la marcha, que se
desplazó desde la parte Sur del Támesis ante el barrio
gubernamental, hasta Trafalgar Square, se utilizó un tanque
ficticio pintado de rosa, bautizado como Love tank (el tanque del
amor).
No obstante, la
manifestación más numerosa contra la presencia de Bush en el Reino
Unido se producirá este, jueves. Se prevé que asistan a la misma
cerca de 100 000 personas.
En las protestas
antibélicas por la presencia de Bush y en contra de la invasión y
ocupación de Iraq, participará hasta el alcalde de Londres, Ken
Livingston, quien calificó al mandatario estadounidense de "la
mayor amenaza contra el planeta que se haya visto".
Prensa
Latina reporta que en medio de extrema seguridad por la visita al
país del Presidente de Estados Unidos, se registró hoy un
escándalo al revelar el periódico The Mirror que infiltró a un
periodista como sirviente en el palacio de Buckingham.
Según el diario, el
reportero Ryan Parry trabaja desde hace dos meses en la residencia
de la reina Isabel II, donde se hospeda Bush y su esposa, y en el
cual sirvió desayuno al secretario de Estado y a la consejera de
Seguridad Nacional de Estados Unidos, Colin Powell, y Condoleeza
Rice.
Ante el nuevo escándalo
por la fragilidad de la protección, la reina optó primero por
guardar silencio, para luego anunciar un vocero real que se abrió
una investigación para determinar como Parry pudo infiltrarse en la
servidumbre real.
Mientras, más de 15 000
agentes permanecen movilizados, además de miles de uniformados, y
declararse en alerta las unidades armadas de Scotland Yard.
Helicópteros artillados
sobrevuelan la capital y francotiradores apostados en los tejados
cubren los movimientos del visitante quien dispone de un auto
blindado contra lanzagranadas y ataques químicos.
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