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Ratifica Cuba su
voluntad de preservar recursos
Aldo
Madruga
TRINIDAD.— La fuerte
voluntad de Cuba de conservar y rescatar sus ecosistemas costeros y
recursos marinos, para contribuir con ello a esa compleja batalla de
la humanidad por legar un planeta hermoso y habitable para las
próximas generaciones, quedó una vez más evidenciado con el
anuncio aquí de que a partir del 2004 se aplicarán nuevas
regulaciones a la explotación pesquera de su plataforma y aguas
jurisdiccionales.
Julio A. Baisre,
director de Regulaciones del Ministerio de la Industria Pesquera
(MIP), al intervenir en el Taller Internacional para el Desarrollo
Sostenible en los Ecosistemas Costeros que sesiona en el Hotel
Ancón de este municipio, afirmó que luego de un exhaustivo
análisis y consultas con autoridades científicas, el organismo
decidió prohibir a partir del 2004 varias artes de pesca —utilizadas
principalmente por entidades estatales— que se ha comprobado
dañan los ecosistemas, y no permitir la extracción de peces en
zonas de desove.
Aclaró que esa
decisión forma parte de lo que corresponde al MIP dentro de una
estrategia nacional de protección de los valores naturales
encerrados en sus mares y costas, la cual puede abarcar medidas de
otros organismos y entidades vinculados a estas áreas.
En la sesión de este
viernes hablaron varios expertos norteamericanos, entre ellos Ize
Berzms, vicepresidenta de operaciones del Acuario de la Florida, y
subrayaron lo útil y necesario que se hace estrechar la
colaboración entre los hombres y mujeres que en Estados Unidos y
Cuba, trabajan por preservar la naturaleza.
La experta cubana
Elizabeth Azopardo planteó en el taller que junto a la educación
ambiental se hace imprescindible ir mejorando la vida en las
comunidades costeras pues es la manera de demostrar y convencer de
que el hombre puede coexistir y complementarse con la naturaleza sin
dañarla y se refirió a los resultados de muestreos realizados en
asentamientos poblacionales de nuestro país.
También fue expuesta en
esta sesión la labor educativa realizada por el Acuario Nacional de
Cuba entre niños y jóvenes de comunidades pesqueras rurales en
Santa Cruz, Surgidero de Batabanó, en la provincia de La Habana, y
en la capitalina Cojímar, con un balance muy favorable para el
conocimiento y cuidado de los valores costeros.
Los naturalistas
ecuatorianos Fernando Carrillo y Felipe Campo, expusieron en el
evento cómo, pese a la situación desastrosa de la educación en su
país y el poco apoyo del Gobierno, en esa nación se estructura un
movimiento científico y popular de defensa y rescate de los
ecosistemas marinos. |