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Premio Caricato 2003
Verónica Lynn, gracias por existir
Sonia
Sánchez
Entre
el ritmo arrollador del Conjunto Folclórico Nacional y la típica
interpretación del Mariachi Habana, que subieron el tono a la entrega
de los Premios Caricato 2003 en el capitalino Teatro Mella, un momento
especial ocurrió cuando la Asociación de Artes Escénicas de la
Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) tributó especial
homenaje a Verónica Lynn.
Carlos
Padrón, presidente de la Asociación, pronunció sinceras palabras en
justo reconocimiento a la trayectoria de la actriz y ella, sin dejar
de sorprenderse, expresó a todos su sentir. "No hay dinero, no hay
éxito, no hay fama, que pueda compararse a la emoción que conmueve
cuando alguien desconocido en la calle te dice: gracias por existir,
que dios la bendiga... Y si el elogio parte de mis compañeros, las
piernas casi se me doblan y tengo que dar gracias".
En la gala, cuya
dirección artística estuvo a cargo de José Ramón Artigas y fue
conducida por Yasmín Gómez y Enrique Almirante, se dieron a conocer
numerosos lauros en las categorías de interpretación en radio,
humorismo, obras para niños, televisión, el Premio de teatro
Francisco Covarrubias y el especial de la Agencia Caricatos, entidad
que junto a la Asociación de Artes Escénicas presentó la
convocatoria a las Becas de creación en Teatro, Danza y Teatro para
niños. También se convocó al Premio de actuación para jóvenes
Adolfo Llauradó.
Instantes de magnífico
disfrute artístico colmaron la noche de ceremonia de la mano de
Ulises Toirac, el Ballet de la Televisión Cubana y su ballet
infantil, y Monse Duany con el monólogo Emelina Cundiamor, un
reclamo a que la mujer defienda sus derechos en la sociedad.
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