Una nueva raza de ganado vacuno de
línea de carne, propia para las condiciones de explotación
pecuaria en Cuba, podría obtenerse dentro de tres años.
La empresa genética Rescate de
Sanguily, en la provincia de Camagüey, uno de los 20 centros dedicados en el país a esta labor,
realiza cruzamientos del Cebú con otros cinco genotipos, en busca
de un animal que convierta más rápidamente en peso vivo los
alimentos consumidos.
Antonio Valido, director de la
"Rescate de Sanguily", dijo que esta investigación se
hizo hace 20 años en la similar Los Naranjos, en la provincia de La
Habana, y ahora se reafirman sus patrones para la diseminación del
nuevo vacuno.
El Cebú, un animal muy bien adaptado
a las característica de clima y tenencia en Cuba, lo cruzan con las
razas europeas Limousin, Sao Devon, Charolés y Simmental, y con la
Santa Gertrudis en su versión americana.
Los ejemplares nacidos en este paso
(F1) se cruzan entre sí hasta estabilizar el genotipo en un bovino
con alta habilidad para mantenerse en el medio, elevada rusticidad y
poseedor del vigor híbrido (lo mejor) de los que le dieron origen.
Actualmente en la empresa
camagüeyana nacieron 30 F1 y unas 70 vacas están gestadas,
explicó Valido.
Este proyecto lo trazó un genetista
canadiense, Donald Shaver, muy amigo de la Revolución Cubana, para
conseguir un bovino productor de carne en menos tiempo que otras
razas existentes en el país en las condiciones de bajos insumos,
propios para la ganadería sostenible. (AIN)