LONDRES, 7 de noviembre (PL).—
A un año del hundimiento del tanquero Prestige frente a las costas
gallegas, el petróleo derramado mantiene sus efectos sobre la fauna
marina, sostiene el Fondo Mundial para la Naturaleza (IWW).
En un informe publicado en su sitio
de internet, el IWW (según sus siglas en inglés) critica al
gobierno español por ocultar la real magnitud del desastre
ecológico causado por el siniestro, peor y más amplio de lo que
admitió.
Según el reporte, el vertimiento de
64 mil toneladas de combustible al mar, 60 por ciento más de lo que
Madrid estimó, acabó con la vida de un cuarto de millón de
pájaros.
Agrega que entre cinco mil y 10 mil
toneladas de petróleo flotan aún en manchas cerca de las costas
españolas, francesas y británicas, y bañan las playas con
frecuencia, por lo que considera prematuro el levantamiento de la
veda a la pesca.
Los efectos contaminantes del derrame
en peces y crustáceos se mantendrán aún al menos por otros 10
años, por lo que advierte del peligro potencial de consumirlos.
Indica más adelante que el desastre
ocasionó pérdidas en pesca y turismo por cinco mil millones de
euros y señala que los 12 millones de dólares asignados por el
gobierno español a la investigación sobre el daño ambiental, son
realmente escasos.
Los efectos del vertimiento de
petróleo al partirse en dos el buque —un tanquero monocasco- en
medio de una mar gruesa, se extendieron desde la isla de Wight, en
el canal de la Mancha, hasta el archipiélago canario y la
contaminación ya amenaza el banco de pesca irlandés.
Investigaciones hechas por la
Universidad de La Coruña por cuenta de cooperativas pesqueras y no
publicadas ante el temor de éstas de que hundan sus mercados,
muestran un elevado contenido de hidrocarbonos aromáticos
policíclicos (PAH) en diversas especies marinas.
Raúl García, de IWW-España y autor
del estudio, sostiene que el impacto de desastre podrá durar 10
años, pero la mayor preocupación en estos momentos es la
contaminación de la cadena alimentaria por los sedimentos del
petróleo derramado.
No obstante, un portavoz del
Ministerio español de Salud citado por la BBC dijo que cinco
laboratorios han estado verificando los niveles de contaminación en
peces y crustáceos en zonas afectadas por el desastre y, al no
detectarse problemas, han sido levantadas las prohibiciones a las
capturas.
La última veda que pesaba sobre la
pesca de crustáceos en la vecindad del cabo Finisterre, fue
levantada en octubre pasado.