PARÍS, 7 de noviembre (PL).—
La sociedad de tumba francesa La Caridad de Oriente fue
declarada oficialmente hoy por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio
Oral e inmaterial de la Humanidad.
Junto al carnaval de Barranquilla,
norte de Colombia; la cosmovisión de los Kallawaya de Bolivia
(comunidad que vive en las montañas andinas), las fiestas
indígenas mexicanas dedicadas a los muertos y las expresiones
orales y gráficas de los Wajapi, en Brasil, fue distinguida la
sociedad que radica en el oriente cubano.
Otras 23 manifestaciones fueron
avaladas con esta condición, que hizo pública Koichiro Matsuura,
director general de la UNESCO en ceremonia en la que se recordó que
este año la proclamación reviste una peculiaridad.
Se trata de la Convención
Internacional para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial, que
entraría en vigor si es ratificada por los 30 países miembros de
la UNESCO.
Las sociedades de tumba francesa en
Cuba fueron efecto de la inmigración de origen galo que llegó a la
mayor de las Antillas procedente de Haití a raíz de la
revolución.
Muchos de los esclavos de esos
franceses formaron sociedades de ayuda mutua en las que la música y
danza tenían un cariz folclórico.
Las tradiciones culturales traídas
de Haití signaron la identidad de las provincias orientales
cubanas, y en especial, las sociedades de tumbas francesas tuvieron
su esplendor en la última década del siglo XIX y las primeras del
XX.
En 1959 se conservaban en la Isla dos
sociedades de esta naturaleza: Santa Catalina de Riccis Reformada
(La Pompadú), en Guantánamo, y La Caridad, en Santiago de Cuba,
que pasaron a formar parte del Consejo Nacional de Cultura.