Cuba reiteró su compromiso con el
proceso efectivo de desarme y la paz mundial, en la inauguración
hoy de la XVIII Conferencia General del Organismo para la
Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe
(OPANAL).
Fernando Remírez de Estenoz,
viceministro primero de Relaciones Exteriores, luego de dar la más
cordial bienvenida a los visitantes, destacó la voluntad política
de La Habana en esta materia.
En tal sentido señaló que la firma
por el país del Tratado para la Proscripción de las Armas
Nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco) en
1995 fue un acto de solidaridad con las naciones de la subregión.
Indicó que se dio ese paso a pesar
de que la única potencia nuclear en América sostiene contra la
nación caribeña una política de hostilidad, acentuada por el bloqueo
económico, comercial y financiero, refuerza su compaña
contra el país y mantiene por la fuerza una parte del territorio
nacional en Guantánamo.
Puntualizó que precisamente la
política ilegal de bloqueo fue rechazada abrumadoramente este
martes en Naciones Unidas por duodécima vez consecutiva.
El Vicecanciller cubano recordó que
a pesar del fin de la llamada Guerra Fría, los gastos militares
continúan su incremento de forma acelerada, en lugar de dedicarse
más recursos al desarrollo.
Preguntó al plenario cuánto se
podría hacer si sólo con una parte de los 849 000 millones de
dólares dedicados a la esfera bélica, casi la mitad de ellos
correspondientes a Estados Unidos, se invirtieran en atención a los
815 millones de hambrientos del mundo.
El chileno Edmundo Vargas, secretario
general del OPANAL, elogió la ratificación por Cuba del Tratado de
Tlatelolco por constituir una contribución a los esfuerzos
regionales en favor del desarme nuclear, la paz y la seguridad
internacionales.
También se refirió a la importancia
de avanzar hacia un mundo definitivamente libre de la amenaza
nuclear.
Abelardo Moreno, vicecanciller
cubano, resultó elegido Presidente de esta Conferencia, que reúne a
unos 200 delegados de 50 países y organismos y organizaciones
internacionales.
El encuentro, que por primera vez se
celebra en la capital cubana, concluirá mañana con la adopción de
la denominada Declaración de La Habana. (AIN)