La obtención de vacunas veterinarias
utilizando la tecnología de las plantas transgénicas o
transformadas genéticamente, constituye una novedad en el mundo en
la cual Cuba ya incursiona.
Esos fármacos se logran a partir de
los sistemas de transformación de vegetales, a los cuales les
incorporan los elementos curativos o vacunales.
Los animales consumen esas plantas, y
en ellas las vacunas, por vía oral, explicó a la AIN la doctora
Xiomara Martínez, quien presidió el reciente II Taller de
Vaccinología Veterinaria, efectuado en el Centro Nacional de
Sanidad Agropecuaria (CENSA).
Esa institución trabaja con el
Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en modelos para
producir la vacuna contra la enfermedad de Gumboro, causante de gran
mortalidad en las aves, explicó la científica.
Gracias a la ingeniería genética,
la biología molecular y el desarrollo de la inmunología, en los
últimos años ha tenido lugar una verdadera revolución en el
alcance de nuevas generaciones de vacunas más eficaces y seguras
para controlar y erradicar dolencias en los animales.
Cuba trabaja fuertemente para
obtenerlas y un ejemplo es la vacuna recombinante contra una especie
de garrapata que afecta a la mayoría del ganado bovino a nivel
internacional, lo cual constituye un importante aporte.
Instituciones cubanas, entre ellas el
CENSA, generan nuevos proyectos de investigación en este campo, y
suman logros como las vacunas contra la peste porcina clásica y la
micoplasmosis aviar, que ocasionan grandes daños a la ganadería
porcina y la avicultura, respectivamente. (AIN)