El onceno mes es pródigo en acciones violentas

ÁNGEL RODRÍGUEZ ÁLVAREZ
Servicio Especial de la AIN

En la guerra política, económica y militar llevada a cabo contra Cuba desde enero de 1959 por 10 administraciones norteamericanas y la mafia contrarrevolucionaria asentada en Miami, el terrorismo ha ocupado un lugar relevante.

A el han acudido, en un grado u otro, todos los que se han propuesto desde el vecino país el derrocamiento del proceso de liberación, independencia y justicia social protagonizado por la inmensa mayoría de los cubanos.

Cualquiera de los 12 meses del año muestra una extensa relación de acciones violentas, realizadas contra personas, instituciones y otros intereses tanto en la Isla como en el territorio de Estados Unidos. Noviembre en estos 44 años no es la excepción.

Desde el 59 hasta la fecha el onceno mes registra 61 acciones terroristas, 32 de ellas en Cuba y 29 en el norteño gigante, la mayoría en la ciudad miamense, sede de todas las organizaciones del autoproclamado exilio anticastrista.

Muy largo sería mencionarlas todas, pero vale la pena detenernos en algunas, para obtener una idea aproximada de lo que en materia de terror criminal ha soportado y enfrentado este archipiélago caribeño durante casi 45 años.

Llama la atención la fecha del 3 de noviembre de 1975. Ese día en la ya mencionada urbe floridana, los mafiosos de siempre hicieron explotar, casi simultáneamente, 11 bombas en varias oficinas de Correo y en las del Social Security, en el puente Flager, la farmacia Miami y el almacén El Español. Fue este el "original" modo de presionar a las autoridades norteamericanas para obtener de ellas un mayor apoyo a sus planes de agresión. Aquí cabe el conocido refrán: "Cría cuervos..."

Solo 22 días después, en la escalada de terror, Omega 7, asesinó al emigrado cubano Eulalio J. Negrín, partidario de la normalización de las relaciones entre ambos países. Este crimen brutal, como la generalidad de los producidos allí, quedó sin esclarecer.

El 11 de noviembre del 63 fue ahorcado por bandas de alzados en el Escambray, el maestro Roberto Gutiérrez Rodríguez, y antes, en 1961, el día 26, al país lo conmocionó el asesinato del joven alfabetizador Manuel Ascunce Domenech junto al campesino Pedro Lantigua, en la zona de Trinidad, Sancti Spíritus.

En estas 30 jornadas de cada año se registran sabotajes de terror extremo como el efectuado el primero de noviembre del 59, en la planta de bombeo de agua potable del municipio de Matanzas. El día 13 de ese mes de 1965, resultó herida una mujer a consecuencia del ametrallamiento efectuado por una lancha artillada con proyectiles de 30 y 50 mm y situada en el litoral habanero en la zona de Miramar, entonces poblada por miles de jóvenes becarios.

En este período aparecen también cuatro secuestros de aviones y tres de embarcaciones.

Para cerrar la relación vale recordar que el 17 del onceno mes del 2000, fueron detenidos por las autoridades panameñas, tras la denuncia de Cuba, Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampol, Gaspar Jiménez Escobedo y Pedro Crispín Remón, quienes pretendían realizar un atentado contra el Comandante en Jefe Fidel Castro, durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana en esa nación istmeña.

Este caso está todavía pendiente y son harto conocidas las maniobras realizadas por la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana, con el fin de lograr la libertad de tan connotados asesinos.

Valga noviembre como botón de muestra, cual índice acusador, para señalar el lugar a donde deben dirigirse quienes en Washington desean realmente acabar con tales prácticas como medio de lucha política. (AIN)

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