MADRID, 5 de noviembre (PL).—
En lo que algunos medios de prensa locales calificaron de imagen
insólita, decenas de militares españoles acudieron hoy a una
oficina del Instituto Nacional de Empleo (INEM) en esta capital, en
busca de trabajo.
Los militares, casi todos con más de
35 años de edad, más de 12 años de servicios y experiencia,
incluso en misiones internacionales, son desde capitanes hasta
simples soldados y figuran entre los más de 900 de los cuales
prescindirá el Ministerio de Defensa en los próximos meses.
Los uniformados manifestaron no
entender cómo pueden ser puestos en la calle en momentos en los que
el ejército tiene más de 10 mil plazas sin cubrir, realiza
infructuosamente una fuerte campaña de propaganda para captar
jóvenes e incluso recurre al reclutamiento de extranjeros.
Asimismo, criticaron que el
Ministerio de Defensa no les dio los cursos de nivelación ni
pequeños créditos que les prometió para ayudarlos a reingresar en
la vida civil, y pidieron tener la posibilidad de alistarse en los
ejércitos de Guinea Ecuatorial, Ecuador u Honduras.
Al respecto, recordaron que mientras
a ellos los dejan sin empleo, los ciudadanos de esos países sí
pueden incorporarse a las fuerzas armadas españolas.