ESTOCOLMO, 5 de noviembre (PL).—
Científicos suecos demostraron que las inflamaciones cerebrales
reducen la producción de células nerviosas, lo cual abre nuevas
esperanzas para el tratamiento de patologías como mal de Alzheimer.
Investigadores del Wallenberg
Neurocentrum, al sur de Suecia, informaron hoy que han probado que
los procesos inflamatorios del cerebro causan la muerte de la mayor
parte de las células recién generadas tras unas pocas semanas.
Olle Lindvall, catedrático de esa
institución, indicó que ese fenómeno aumenta a un 80 por ciento
en el caso de la epilepsia y apoplejía.
La hipótesis del estudio, indicó
Christine Ekdahl Clementsson, también del Wallenberg Neurocentrum,
plantea que las inflamaciones cerebrales que se presentan en
relación con afectaciones ocasionadas por la epilepsia y la
apoplejía, constituyen el factor fundamental de la mortalidad
celular.
"Los procesos inflamatorios
paralizan la capacidad del cerebro de autorepararse. Si se reduce la
inflamación, explicó, entonces sobreviven muchas de las células
nerviosas recientemente generadas en la fase de madurez".
El hallazgo, que será publicado en
la revista de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados
Unidos, Proceedings, contribuirá a desarrollar tratamientos
efectivos de la demencia y el mal de Alzheimer, enfermedades que
pueden estar relacionadas con la inflamación cerebral.
"Se trata de proteger a las
células recientemente generadas para que la mayor cantidad posible
sobrevivan a su desarrollo para convertirse en células
nerviosas", puntualizó Lindvall.