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Decimosegunda derrota yanki
Victoria en la ONU contra el
bloqueo
179 países votaron por Cuba; 2 se
abstuvieron; 3 en contra. Han hablado los pueblos ¡respeten!
Elson Concepción Pérez
La
rotunda victoria cubana en Naciones Unidas fue celebrada por todo
nuestro pueblo, y una representación de él, reunida en el teatro
Karl Marx, siguió cada momento, cada discurso, y la votación
misma, a través de una transmisión directa por televisión desde
la sede de la Asamblea General, en Nueva York.
Miles de voces entonaron
el himno nacional cuando concluyó el conteo de los votos y
apareció en el gran pizarrón la cifra de 179 a favor de la
resolución cubana, solo tres en contra (Estados Unidos, Israel e
Islas Marshall), y dos abstenciones (Micronesia y Marruecos).
Ha sido la mayor condena
internacional al bloqueo expresada en la ONU en los 12 años que
lleva presentándose el tema a la consideración de la Asamblea
General.
Han hablado los pueblos,
y todos han dicho ¡basta! A nuestros aguerridos defensores
diplomáticos, la gratitud de todo nuestro pueblo, dijo la joven
universitaria Claudia Felipe, al hablar a los presentes en el teatro
capitalino colmado de trabajadores, estudiantes, combatientes,
deportistas, artistas, periodistas, pioneros, ministros y jefes de
organismos, dirigentes del Partido, la UJC y las organizaciones de
masas, y muy especialmente con la presencia de Melba Hernández,
Heroína del Moncada, y de los familiares de nuestros Cinco Héroes
Prisioneros en cárceles norteamericanas.
Un documental televisivo
del realizador Roberto Chile, recogiendo magistralmente las
imágenes cotidianas de una Cuba afectada por las leyes del bloqueo,
y más que todo, la irrevocable decisión de no renunciar a las
conquistas de la Revolución bajo ninguna circunstancia, constituyó
el prólogo de esa mañana del 4 de noviembre, que pasará a la
historia como jornada de gran victoria para Cuba.
Calificado como "una
bomba atómica silenciosa", el bloqueo puso a prueba la capacidad
de resistencia de nuestro pueblo que, guiado por Fidel, se enfrenta
a esa genocida acción, victorioso y seguro de la causa que
defiende.
El viceministro primero
del MINREX, Fernando Remírez de Estenoz, recordó que desde fecha
tan temprana como el 6 de abril de 1960, aun antes de ser decretado
oficialmente el bloqueo, en un informe del Departamento de Estado se
señalaba que "el único medio previsible para enajenar el apoyo
interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la
insatisfacción y las dificultades económicas (...) debe utilizarse
prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida
económica de Cuba (...) una línea de acción que tuviera mayor
impacto es negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los
salarios reales y monetarios a fin de causar hambre, desesperación
y el derrocamiento del Gobierno".
Se refirió el
Vicecanciller cubano a que dentro de los Estados Unidos ha crecido
el rechazo a esa política, y por primera vez en ambas Cámaras del
Congreso se han aprobado recientemente enmiendas para eliminar las
restricciones de viajes a Cuba, a pesar de las continuas amenazas
del presidente Bush de vetar cualquier enmienda sobre ese tema, y de
las abiertas presiones y agresivos pronunciamientos de la
Administración contra los viajes a la isla.
La obstinación
enfermiza de las administraciones norteamericanas hacia Cuba
continúa, como si para nada importaran las cada vez mayores
muestras de condena al bloqueo y de apoyo y solidaridad con la Isla.
Es, como expresara ayer
el delegado de Viet Nam ante la Asamblea General de la ONU, como si
se tratara de imponer récord Guinness en cada nuevo año de
sanciones.
Pero, vale recordar que
en Naciones Unidas han hablado los pueblos, y lo menos que se puede
exigir a los gobernantes norteamericanos es que respeten.
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