MADRID, 4 de noviembre (PL).—
La ministra de Asuntos Exteriores de España, Ana Palacio, confirmó
que su gobierno decidió retirar temporalmente a su personal en
Bagdad, "aunque volverá enseguida".
La decisión fue tomada a
consecuencia de la creciente resistencia que oponen fuerzas
iraquíes a las tropas extranjeras en el país ocupado, situación
que calificó como un "momento muy delicado".
Palacio hizo esas declaraciones desde
Berlín, donde asiste junto al presidente del gobierno, José María
Aznar, a la XVIII cumbre hispano-alemana, con el canciller federal
Gerhard Schroeder.
El diario El Mundo ya había
anunciado en su edición de hoy que España había iniciado la
retirada de su personal diplomático y civil de Iraq, según fuentes
oficiales procedentes de Bagdad.
En tal sentido, el Ministerio de
Asuntos Exteriores llamó a consultas a todos los especialistas
civiles españoles que trabajan con la Administración Provisional
en Iraq y a parte de los diplomáticos de la embajada.
El objetivo de esa consulta es el de
analizar "la creciente situación de inestabilidad del país,
redistribuir funciones, evaluar las extremadamente delicadas
condiciones de seguridad y la forma de combatirlas y, con mucha
probabilidad, reducir finalmente el número de civiles
españoles", indica el rotativo.
En cambio, las tropas españolas
desplegadas en Iraq mantendrán sus posiciones en el país.
El Mundo puntualiza que, según una
alta fuente diplomática que prefirió optar por el anonimato,
muchos españoles ya han salido de Iraq, aunque la retirada no se
consumará hasta el 27 de noviembre.
En los últimos días medios de
prensa locales insistían en que las autoridades de Madrid estaban
reforzando de manera considerable la seguridad de su embajada y que
incluso se duplicaría el personal dedicado a su custodia con
miembros de las fuerzas especiales.
A medida que pasa el tiempo se van
recrudeciendo y ganando en organización los ataques contra las
fuerzas de ocupación en todos los rincones de Iraq, especialmente
en la capital.
El viernes último la ministra
Palacio aseguró a la prensa que el incremento de esas acciones era
resultado del éxito alcanzado por la conferencia internacional de
donantes para la reconstrucción de Iraq, que se celebró en esta
capital el 23 y 24 de octubre último.
Las declaraciones de la titular
fueron criticadas al menos desde el Partido Socialista Obrero
Español, cuyo portavoz en el Congreso de Diputados, Jesús Caldera,
acusó a Palacio "de no saber lo que dice".