CARACAS, 3 de noviembre (PL).—
La divulgación de la grabación de una conversación telefónica es
la pieza clave que revela las actividades conspiradoras realizadas
desde Costa Rica por elementos de la oposición venezolana.
En ese diálogo, hecho público por
la prensa local, Carlos Ortega, impugnado presidente de la
Confederación de Trabajadores de Venezuela, actualmente exiliado en
San José, mostró la cara más intransigente de los opositores al
presidente Hugo Chávez.
Al hablar con su sustituto
provisional en Caracas, Manuel Cova, se refirió al plan de
desestabilización que se pondría en práctica a partir del próximo
28 de noviembre, en ocasión de la planeada recogida de firmas para
pedir un referendo revocatorio contra Chávez.
El propio Jefe de Estado lo definió
como "una matazón" a llevarse a cabo contra los
partidarios de la oposición para provocar el caos e intentar un
nuevo golpe de Estado como el ocurrido en abril del pasado año.
En la más impactante afirmación de
Ortega en esa grabación, éste asegura la necesidad de 10 o 12 años
de dictadura después del derrocamiento del gobierno para poder
"arreglar esa vaina", usando una expresión popular
venezolana para referirse a lo que vendrá después.
Ese hecho, que hizo al presidente Chávez
alertar al gobierno costarricense sobre tales preparativos
realizados desde su territorio por Ortega, parece una demostración
más de la certeza de las diversas denuncias oficiales sobre
intentos conspirativos de la oposición.
La actitud de Ortega, evidentemente
violatoria del derecho de asilo otorgado por Costa Rica, se conjuga
con pronunciamientos que llaman a la violencia publicados hoy en la
prensa privada venezolana y suscritos por un autodenominado Bloque
Democrático.
Esa organización, integrada por
conocidos adversarios del gobierno y ex oficiales de las fuerzas
armadas sancionados con la baja de la institución, por su apoyo al
golpe de Estado del 2002, pide abiertamente revivir una asonada como
única forma de sacar a Chávez del poder.
Mientras tanto, como parte de la
denuncia de varios diputados sobre estas andanzas ilegales, se
anunció la próxima exposición de más pruebas, en ese sentido,
que involucran al ex candidato presidencial Henrique Salas Romer y a
su hijo, el gobernador del estado de Carabobo.
En definitiva, según señaló el
propio gobierno, la razón fundamental de estos movimientos, debe
buscarse en la certeza de la oposición sobre su inminente derrota
en el intento de convocar el referendo para revocar el mandato de Chávez.