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SIGFREDO
BARROS
Enviado especial
CIUDAD DE PANAMÁ.—
Sin lugar a duda la lluvia fue la principal protagonista de este
torneo durante el último día de octubre y el primero del mes de
noviembre. A duras penas se pudo celebrar el México-Puerto Rico,
donde los boricuas se colgaron del brazo de Jonatahan Albaladejo
para dominar a los chamacos. Este conjunto puertorriqueño fue
armado con cinco jugadores de los equipos Cagüas y Ponce, cuatro de
San Juan, tres de Carolina y Santurce, y dos de Mayagüez , y cuenta
con dos lanzadores y un receptor de status amateur, dos de los
cuales —los derechos Lionel Santiago y Carlos Manuel Pérez—,
fueron miembros del equipo que ganó la medalla de oro en los Juegos
Centroamericanos y del Caribe de El Salvador. Algunos tienen
experiencia de Grandes Ligas, como son los casos de los lanzadores
Omar Olivares, Ángel Miranda, José Alberro y Joe Rodríguez, el
máscara Héctor Ortiz y el jardinero Hiram Bocachica. Cerca de una
docena de peloteros profesionales declinaron la invitación que se
les hizo para integrar la selección pero, aún así, es la primera
vez que la isla borinqueña se hace representar en un evento
organizado de corte olímpico.
¡QUÉ MANERA DE
BATEAR!
Siempre se ha dicho que
batear es un arte. Intervienen prácticamente todos los músculos
del cuerpo, exige una gran concentración y un estudio pormenorizado
de las características del lanzador. Por eso, acumular altos
promedios de bateo está reservado solo para los virtuosos. Y no hay
duda de que Michel Enríquez es uno de ellos. Si lo duda, siga
leyendo. En el Mundial de Taipei de China el antesalista pinero
promedió 357 (10 jits en 28 turnos). Fue el campeón de los
bateadores en la pasada Copa Intercontinental con average de 457 (16
en 35) y en la recién finalizada Copa del Mundo, donde promedió
por encima de los 500. A eso súmele las dos últimas Series
Nacionales, la 41 (386 con 16 jonrones) y la 42 (405 y 7
cuadrangulares, a pesar de ir al home solo 190 turnos debido a una
lesión). No se le puede pedir más al nuevo capitán del equipo
Cuba, quien ha demostrado que los spikes de Antonio Pacheco están
calzados por una estrella.
RÁPIDAS:
Un verdadero maratón
jugaron Canadá y Puerto Rico. El tiempo real de juego fue de 3
horas y 20 minutos, pero las constantes suspensiones a causa de la
lluvia motivaron que, en total, el choque durara unas ¡7 horas!...
Y me tengo que apurar, pues el horario de cierre no perdona y la
computadora ya me está diciendo que llevo escritas 40 líneas, de
las "larguitas". |