LOS ANGELES, 1 de noviembre.—
Bomberos agotados celebraron este sábado la llegada de la lluvia,
la nieve y la disminución de las temperaturas en las montañas del
sur de California, como una ayuda de la madre naturaleza para
combatir los incendios forestales que han ardido por más de una
semana arrasando con prácticamente todo lo que encontraban en su
camino.
Las temperaturas han disminuido unos
15°C en los últimos dos días, de alrededor de 32°C a uno bajo
cero. Las lluvias intensas y la nieve llegaron el viernes y
continuaron cayendo hasta el sábado en la mañana, convirtiéndose
en aliadas de los equipos de bomberos, reporta Reuters.
Mike McGroarty, subdirector de las
operaciones contra incendios de la Oficina de Servicios de
Emergencia en California, dijo que "el clima ha sido muy
beneficioso en las últimas 24 horas" y que la voracidad de los
incendios había disminuido considerablemente y, en algunos casos,
había cesado.
Aunque funcionarios dijeron el
viernes por la noche que todavía los seis siniestros estaban
ardiendo en el sur del estado, la perspectiva para el sábado era
más optimista y se creía que, si el clima lo permite, las llamas
serían contenidas completamente el lunes por la noche.
Las autoridades informaron que se
había contenido el 81% del "incendio del cedro", el más
devastador con 14 muertos, 2 207 viviendas destruidas y
110 000 hectáreas arrasadas en las montañas cercanas a San
Diego.
Los más de 100 000 residentes
que huyeron de sus casas en la última semana regresaron a las
áreas calcinadas por los 10 incendios mayores para ver si sus casas
estaban entre las destruidas.
Los incendios consumieron malezas
resecas por una sequía y bosques de pinos desde El Norte de Los
Ángeles hasta la frontera con México, con un saldo de al menos 20
muertos, entre ellos un bombero, y alrededor de una docena de
residentes atrapados por las llamas
Steve Westley, contralor estatal y
jefe de auditores de California, calculó el costo total de los
daños en 12 000 millones de dólares.
Pero pese a que los californianos
celebran las inusuales lluvias que ayudaron a contener la tragedia,
que redujo 3 338 hogares y 1 105 comercios a cenizas, aún
permanecen activos seis focos, informó la Oficina de Emergencias
del Gobernador.