BERLIN, 1 de noviembre.— Más de
100 000 personas se manifestaron hoy en esta capital contra la
deforestación social, como calificaron a los intentos de realizar
reformas en ese sector por parte del gobierno del canciller federal
alemán, Gerhard Schroeder.
Prensa Latina reporta que los
sindicatos, el Partido del Socialismo Democrático (PDS) y la
organización antiglobalización Attac convocaron a esta jornada de
protesta bajo el lema de "Luchar contra la deforestación
social", promovida por la coalición gobernante de
socialdemócratas y verdes.
De acuerdo con los promotores de las
manifestaciones, en las cuales, además de los convocados,
participaron personas de otras ciudades de este país y berlineses
que se unieron espontáneamente, el Gobierno planea empobrecer la
sociedad y efectuar los recortes más fuertes de derechos laborales
desde la II Guerra Mundial.
El canal de televisión germano DW
mostró imágenes de la marea humana que inundó las calles de esta
capital con centenares de carteles, en los cuales se podía leer
"Schroeder, ladrón de las jubilaciones", entre otras
frases similares.
La coalición gubernamental programa
sustanciales recortes dentro de la Agenda 2010, con la cual prevé
realizar reformas de la sanidad pública, del mercado laboral y de
las jubilaciones.
Ello comprende la fusión de las
ayudas sociales y la de los desempleados de larga data, sanciones
financieras al rechazar ofertas de empleo y un pago mayor por los
servicios de salud.
Por su lado, Schroeder, quien ya
aplicó esa táctica en otras ocasiones cuando reclamó a sus
colegas de partido un seguimiento sin reparos a las medidas de su
equipo ministerial, en esta oportunidad también amenazó con
dimitir si la Agenda 2010 no es aprobada.
A diferencia de otras decisiones de
ese tipo, esta vez el Canciller federal se refirió, incluso, al
actual ministro de Economía, Wolfong Clement, como su posible
sustituto si la referida Agenda es desestimada en el Congreso
germano.
El compendio de reformas sociales fue
aprobado el pasado 17 de octubre en el Bundestag (Cámara baja),
pero podría ser rechazado en el Bundesrat (Cámara alta), donde la
alianza de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social
Cristiana (CSU) controla la mayoría de los escaños.
Al tratar de justificar la necesidad
de esas reformas, el gobernante germano llamó hace dos semanas a la
austeridad a unos 20 millones de jubilados, al afirmar que el
déficit del fondo de pensiones podría alcanzar los 10 millones de
euros en el 2004.