A pesar del boicot de fundaciones
europeas y del acoso a artistas extranjeros invitados, ayer se
inauguró exitosamente la XVII Bienal de La Habana.
EL
ARTISTA ESLOVACO JOZSEF R. JUHASZ ACTUA EN LA INAUGURACIÓN DE LA XVII
BIENAL DE LA HABANA
En la Plaza Vieja del centro histórico
de la ciudad, Rafael Acosta, presidente de la Bienal, destacó que
venir a La Habana se convirtió en un acto de solidaridad con Cuba,
que apuesta hoy por el arte de los países del Sur.
Subrayó que el Gobierno y el
Ministerio de Cultura de Cuba se hicieron cargo totalmente del
financiamiento, con un presupuesto elemental que permitirá disfrutar
de todas las formas y lenguajes expresivos del arte de casi todas las
partes del mundo.
Acosta anunció que el próximo día 5,
en horas de la tarde y noche, se realizará una acción
plástica por la paz en el planeta, en el Parque John Lennon, donde se
pondrá en evidencia la vocación humanista de artistas, trovadores,
poetas, investigadores y pueblo en general.
Hilda María Rodríguez, directora de
la Bienal, significó que ésta continúa siendo un espacio de
encuentros que privilegia al arte como factor esencial e inaplazable
de los proyectos de vida.
Anunció que en esta fiesta de la
cultura intervienen más de 150 artistas de 50 países y se podrán
apreciar las obras de más de 400 creadores cubanos en las muestras
colaterales.
La ceremonia de apertura fue amenizada
por la Banda Nacional de Conciertos y contó con un performance
titulado Coloris Paganini del artista eslovaco Jozsef R. Juhasz, quien
interactuó con el público presente.
En el acto estaban presentes Abel
Prieto, ministro de Cultura, Ricardo Alarcón, presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, José R. Fernández,
vicepresidente del Consejo de Ministros, Esteban Lazo, miembro del
Buró Político del Partido, y Pedro Sáez, primer secretario del
Partido en la capital. (AIN)