Una novedosa experiencia cubana para
prevenir y promover salud se extiende en la provincia santiaguera,
con la creación de escuelas en policlínicos, consultorios y
centros laborales.
Los nueve municipios cuentan al menos
con uno de esos centros, donde la comunidad se inserta para aprender
a enfrentar afecciones como la hipertensión arterial, asma,
diabetes, el riesgo preconcepcional, accidentes vasculares
encefálicos, problemas de la adolescencia y el alcoholismo.
El doctor José Manuel Vázquez, jefe
de ese proyecto, dijo que se aprecia mayor interés de los pacientes
por reducir el hábito de fumar, de elevar la cultura dietética,
practicar ejercicios, y disminuir el consumo de sal en la
alimentación y el uso de fármacos.
La labor en las escuelas es
esencialmente de orientación y capacitación, e incluye charlas,
conferencias, ejercicios interactivos, uso de técnicas de
relajación y cromatoterapia.
Vázquez señaló que existen vías
para medir la evolución en los pacientes-alumnos, quienes adquieren
conciencia acerca de cómo convivir y controlar su enfermedad.
El proyecto comenzó hace una década
con un centro para personas hipertensas pero la necesidad de
incrementar las acciones ante las enfermedades crónicas no
transmisibles en el país favoreció su generalización, añadió.
Miles de personas han acudido a las
clases en busca de la orientación para aprender a cuidar su salud y
mejorar la calidad de vida. (AIN)