El congreso Lectura 2003: Para leer
el XXI, al que asisten delegados de 29 naciones, inició este
miércoles sus
sesiones de trabajo en la sede del hotel Habana Libre.
A la reunión, que se extenderá hasta el próximo día
primero, asisten más de 100 escritores de literatura para niños y
jóvenes, editores, ilustradores, bibliotecarios y profesionales de
otras ramas pero, en definitiva, amigos todos del libro.
Dedicado al aniversario 50 de la
Organización Internacional para el Libro Juvenil (IBBY), al
vigésimo de su filial en Cuba, al sesquicentenario del natalicio
del Apóstol y al 115 de la publicación de La Edad de Oro, el
encuentro se propone crear estrategias para acercar a los niños a
la literatura.
En la jornada inaugural, Eliades
Acosta Matos, director de la Biblioteca Nacional José Martí,
destacó la trascendencia y utilidad de citas como esta en un mundo
donde cada vez son más los privados del derecho a la instrucción y
a la cultura.
Los libros y los lectores son el
último reducto de libertad humana desde el cual se enfrenta a la
banalidad, al comercio sin alma y a los antivalores cada vez más
frecuentes hoy, expresó Acosta Matos.
Por su parte, Olga Rufins, a nombre
de la Oficina Regional de Cultura de la UNESCO para América Latina
y el Caribe, se refirió a la necesidad de emprender acciones para
revertir la situación actual de 860 millones de adultos analfabetos
y más de 100 millones de niños sin escuelas en todo el orbe.
La representante de la organización
internacional alertó acerca del peligro de que para el año 2010
uno de cada seis adultos del orbe será iletrado, razón por la cual
UNESCO dedicó el decenio 2003-2012 a la alfabetización.
Lectura 2003 prevé entre sus
actividades, conferencias de destacadas personalidades de la cultura
vinculadas a la creación literaria destinada a niños y jóvenes,
además de la apertura del festival Papirola, espacio donde se
expondrán trabajos representativos de la labor creativa dedicada a
los pequeños. (AIN)