KUALA LUMPUR, 30 de octubre (PL). —
A pocas horas de dejar el cargo de primer ministro, Mahathir Mohamad
llamó hoy al pueblo a apoyar a su sucesor, Abdullah Ahmad Badawi, y
prometió que éste dará continuidad al plan de convertir a Malasia
en uno de los líderes del sudeste asiático.
Mahathir entregará mañana el poder
a Badawi después de permanecer al frente de los destinos del país
22 años, durante los cuales logró superar las diferencias entre
las tres principales etnias, modernizar a Malasia y hacer de ella un
país próspero.
En una intervención pública tras la
reunión con el equipo que se encarga de gestionar el octavo plan
económico, el Jefe de Gobierno afirmó que la mejor inversión que
se puede hacer en el futuro es una sólida educación.
Aseguró que para el año 2020
alrededor del 35 por ciento de la población tendrá educación
universitaria, justo el doble de la cifra actual.
"Es deber de los malasios crecer
como ciudadanos responsables", dijo Mahathir, quien instó al
pueblo a dar un apoyo completo a su sucesor y a "no sacrificar
el interés general por motivos de oportunismo político".
Numerosos homenajes ha recibido en
los últimos meses Mahathir Mohamad, quien está considerado como
uno de los líderes más respetados de Asia y fuerte defensor de los
intereses de los países del Tercer Mundo.
El viceministro de Finanzas, Jamaludin
Jarmis, dijo que la nación le debe al Primer Ministro, entre otras
cosas, el haber sacado a Malasia de la crisis económica que
sacudió al sudeste asiático en 1997, sin aceptar las recetas del
Fondo Monetario Internacional.
Miles de personas se concentraron hoy
en la ciudad histórica de Malaca, en el sur del país, para
agradecer a Mahathir todos sus esfuerzos por hacer de Malasia un
país próspero y llevarlo a primeros planos en la arena
internacional.
Sólo este año, Malasia fue sede de
dos importantes eventos internacionales: La Cumbre del Movimiento de
Países No Alineados y la reunión de la Organización de la
Conferencia Islámica.
En opinión de los analistas, cuando
este viernes entregue el cargo, a Mahathir le quedará la
satisfacción de haber convertido a Malasia en un país
industrializado, cuya incorporación al mundo actual moderno está
simbolizada en las famosas Torres Petrona, hasta hace poco las más
altas del mundo.