WASHINGTON, 30 de octubre (PL). —
La empresa para la cual trabajó el vicepresidente de Estados
Unidos, Richard Cheney, la Halliburon, reportó jugosos ingresos
gracias a los contratos petroleros en el Iraq ocupado, informó hoy
en su edición digital The Guardian.
Según el rotativo, en el tercer
trimestre la compañía realizó ventas ascendentes a 4 100
millones de dólares, de los cuales 2 300 millones proceden de
las operaciones de su subsidiaria Kellogg Brown&Root,
establecida en el país árabe.
De acuerdo con trascendidos, la
Halliburton comercializa el galón de combustible al Ejército
norteamericano a 1,59 dólares, cuando el Pentágono puede
adquirirlo en naciones vecinas a Iraq a 98 centavos.
La compañía, en la que Cheney ganó
30 millones de dólares como jefe ejecutivo de 1995 a 2000, se
mantiene en el vórtice de una candente polémica, al ser de dominio
público que, a raíz de la invasión, ganó contratos sin someterse
a licitación alguna.
Inicialmente, el Gobierno le otorgó
un jugoso acuerdo para reparar los pozos petroleros en Iraq, plaza a
la que no tuvieron acceso otros posibles competidores.
Posteriormente, se conoció que ese
pacto también incluyó la extracción y comercialización de crudo,
concesión hecha en secreto, lo cual es impugnado por congresistas y
otras empresas que se sienten engañadas.
El acuerdo primario para sofocar
incendios provocados durante la invasión era de 76 millones 700 mil
dólares, cifra tendente a aumentar al incluirse después las
reparaciones.
Pese a que oficialmente Cheney dejó
la junta directiva de la empresa en el 2000, anualmente recibe de la
Halliburton 180 mil dólares en "ingresos diferidos".