Soberanía brasileña es amenazada, dice Lula al abrir cita socialista

Al inaugurar el XXII Congreso de la Internacional Socialista, el mandatario brasileño expresó, en evidente alusión a Estados Unidos, que "hay economías que pregonan el libre comercio, quieren tarifas cero en las relaciones comerciales, pero no ceden en los subsidios que alcanzan mil millones de dólares por día"

SAO PAULO, 27 de octubre (PL). — El presidente Luiz Inacio Lula da Silva dijo hoy que la soberanía de Brasil fue y es amenazada, esta vez con la formación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Al inaugurar aquí el XXII Congreso de la Internacional Socialista (IS) dijo, en evidente alusión a Estados Unidos, que "hay economías que pregonan el libre comercio, quieren tarifas cero en las relaciones comerciales, pero no ceden en los subsidios que alcanzan mil millones de dólares por día".

"Quieren liberalizar las compras gubernamentales, pero usan políticas anti-dumping para proteger su economía", agregó y reiteró que en el ALCA y en otras negociaciones internacionales su Gobierno procura desarrollar una agenda positiva.

"Otro mundo es posible", proclamó ante los delegados de unos 150 partidos afiliados y observadores a la IS, y agregó que la tarea de construirlo "no puede ser de una corriente, de una persona. El pasado del socialismo nos dejó esa enseñanza", pues sus reveses tuvieron que ver con la desunión, y sus victorias con la unión.

"No desconocemos las herencias del socialismo del siglo XX, sobre todo no olvidamos sus sueños", puntualizó y añadió que su victoria electoral, de la que hoy se cumple un año, fue la culminación de una lucha de 30 años, incluso contra el régimen militar (1964-85), que involucró no solo a su Partido de los Trabajadores, sino a sindicatos, la Iglesia y otras fuerzas.

Lula precisó que por eso no puede fallar en sus cuatro años de mandato, pues la frustración sería muy grande dentro y fuera de Brasil, aunque rebatió las críticas de que su Gobierno está siendo lento en la solución de los principales problemas del país.

Dijo al respecto que "gobernar no es una carrera de 100 metros para resolver todo en 10 segundos", sino más bien una maratón, al reunir acciones que deben ser tomadas rápidamente y otras con reducción de la velocidad.

También rechazó que su principal programa social, el Hambre Cero, sea meramente asistencialista, pues incluye creación de empleos, políticas consistentes de salud, educación, transporte y la apertura de un nuevo ciclo de desarrollo "con distribución de renta y democracia", en alusión a la etapa del régimen militar, en que ocurrió lo contrario.

Aclaró, sin embargo, que el programa emergente en este momento es necesario, pues los que pasan hambre no pueden esperar por los resultados de las políticas gubernamentales.

El mandatario explicó que la política externa brasileña está volcada a la creación de nuevas relaciones internacionales que den como resultado un mundo más solidario, menos desigual y más democrático, y defendió la necesidad de reformular la ONU para construir la paz en el mundo con respeto al derecho internacional.

También defendió la aproximación de su Gobierno con América del Sur, África y los países árabes, y en lo que se interpretó como una alusión a la política agresiva de Estados Unidos, dijo que el uso de la fuerza solo corresponde en última instancia, e ''incluso así, con respaldo del Consejo de Seguridad o de la Asamblea General".

"La única guerra en que estamos dispuestos a envolvernos es contra el hambre y la exclusión. Esa valdrá la pena vencerla", remarcó el Presidente brasileño.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Temas |

SubirSubir