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Arturo Montoto
En la maduración del artista
ANDRÉS D. ABREU
Arturo
Montoto va a cumplir cincuenta años y todavía se considera un
artista en proceso de maduración. Aunque graduado de pintura, grabado
y escultura (durante su paso por varias academias entre 1968 y 1984),
Montoto comenzó a trabajar profesionalmente en el laboratorio
fotográfico del Palacio de Pioneros Ernesto Guevara y desde allí
emergieron sus primeras obras y llegaron sus primeros premios gracias
a esa inicial técnica que le permitió dar luz a sus inquietudes
creativas.
A pocas semanas de su
cumpleaños y dentro de un amplio programa de exposiciones para
celebrarlo, Montoto abrió su cincuentenaria fiesta con aquellas fotos
de los ochenta. ¿Justamente, por qué?
"Tenía
una invitación del Consejo Nacional de las Artes Plásticas para
exponer en la sala Pequeño Espacio donde pensaba mostrar dibujos,
pero el trabajo para una exposición de pinturas en Puerto Rico, más
otros cinco meses fuera de Cuba, me limitaron el tiempo y decidí
saldar, al menos, una parte de la vieja deuda que tengo con la
fotografía que hice en aquella famosa década del arte cubano.
"Fue
ese el único medio que tuve a mano luego de mi regreso de Moscú
(donde en 1984 obtuvo el título de Master en Artes en la especialidad
de pintura mural) y lo exploté al máximo. Con esas obras comencé a
participar en los salones de artes plásticas y obtuve premio en el
Salón Provincial de Pinar del Río (1985) y mención en el Salón
Nacional (1986). Tuve, además, como suerte, que varias publicaciones
escogieron mi foto para ilustrar los comentarios sobre el evento y se
hizo muy conocida la obra El elogio de la sombra, que
encabezaba la serie. Esa pieza reaparece, junto a otras, en la actual
exposición, porque al dejar el Palacio y pasar como profesor al ISA
(fundador del laboratorio de fotografía de esa institución) relegué
las fotos y conseguí retomar la pintura."
¿Y que lugar ocupará la
reconocida pintura de Montoto dentro de la celebración de los
cincuenta?
"El
final. Antes estará el dibujo en una muestra que preparo para el
Museo de Arte de Pinar Río (7 de noviembre) en medio de las
actividades de la 8va. Bienal de La Habana. Allí presentaré una idea
surgida ante otra disyuntiva de exposición. Me invitaron a la Muestra
II del Word Trade Center de México y el propio galerista pidió que
las mismas cosas que yo pinto las dibujara. De algún modo lo había
hecho en litografía y decidí hacer cinco dibujos en formato grande
que participaron en este evento. Uno de ellos está incluido en la
Subasta Habana, otro viajó a la Panamerican Gallery (Dallas, Texas)
para una muestra colectiva de obras en blanco y negro, y ahora realizo
10 nuevas piezas de gran formato para la exposición de Pinar del
Río.
"Esta
experiencia me está permitiendo introducir objetos que nunca había
utilizado en la pintura. Cosas que veo en la calle y que debido a las
escalas no me parecían adecuadas para la pintura que estaba haciendo.
También incorporo instrumentos que considero significativos dejando
las frutas a un lado y rompiendo esa imagen en la que mucha gente me
va encasillando."
¿Después de los
cincuenta qué Montoto vendrá?
"Quiero
dedicarme a todos pero con más calma y sosiego. Luego de la
exposición del Museo al pintor le gustaría tener cinco años
sabáticos, pero no le serán posibles. El fotógrafo anda interesado
por las manipulaciones digitales. El dibujante es eterno porque su
ejercicio académico no admite abandonos. El grabador anda por unas 15
obras y sueña con un taller propio. Y el escultor recién despertó
con tres obras modeladas en barro que serán enviadas a un taller de
Pietra Santa, Italia, para ser fundidas en bronce.
"Así
que ahora, cuando estoy madurando como artista, estaré creando al
mismo tiempo todo aquello que mi capacidad y mi talento me demuestren
que es posible."
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