Crece alcance de la Cultura en la nación

Examina el Parlamento cubano informe de la gestión del Ministerio de Cultura. Transmitió Ricardo Alarcón, en nombre de la Asamblea, un saludo a los escritores, artistas y trabajadores de la Cultura en el país por su aporte a la Patria. Una representación de ellos fue invitada especialmente a esta sesión

SARA MÁS Y PEDRO DE LA HOZ
Fotos: JUVENAL BALÁN Y JORGE LUIS GONZÁLEZ

La certeza de estar viviendo inéditos tiempos de fundación en la vida espiritual de la nación quedó confirmada ayer durante el primer período ordinario de sesiones de la sexta legislatura del Parlamento, en el Palacio de las Convenciones de esta capital, con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Más allá de la gestión del Ministerio de Cultura, organismo que rindió un informe a la Asamblea Nacional del Poder Popular, los diputados analizaron la cultura como un fenómeno de carácter social no solo desde el punto de vista de los diversos actores que intervienen en dicho proceso, sino por su enorme repercusión en la defensa de la identidad nacional y la proyección futura de la Patria.

"Estamos aprendiendo cada día", expresó Fidel al comentar la actual obra educacional y cultural de la Revolución, que forma parte de la Batalla de Ideas, uno de cuyos principios propugna el desarrollo integral de los ciudadanos, algo impensable antes de Enero de 1959, cuando el disfrute del arte y la literatura era un privilegio minoritario. Sin el sistema educacional que estamos desarrollando hoy no podríamos ni pensar en desarrollar la cultura artística, añadió.

El poeta Roberto Fernández Retamar, miembro del Consejo de Estado, recordó que la constitución del Ministerio de Cultura consolidó el trabajo cultural del que somos todos beneficiarios. Dijo que a lo largo de la Revolución, y hoy más que nunca antes, el movimiento intelectual ha sabido combinar la necesaria libertad con la responsabilidad que corresponde a esos medios culturales. Asimismo resaltó el papel de los intelectuales en el combate contra la campaña mediática que se desató durante la pasada primavera contra Cuba.

Una buena parte de las intervenciones de los diputados en la sesión de la mañana versó sobre las experiencias en sus respectivas comunidades. A guisa de ejemplo de lo que se puede lograr a partir de recursos propios y mucha iniciativa, el manzanillero Ortelio Moreno narró cómo en el Consejo Popular Jibacoa se está fomentando una recreación sana —él mismo encabeza el original conjunto musical La Lluvia—, vinculada a la prevención social y a la necesidad de emplear de manera útil el tiempo libre de los moradores. Otros, como Alberto Lescay, Carlos Alberto Cremata y Jorge Gómez, diputados y también artistas, abordaron, respectivamente, cuestiones relativas a la necesidad de estimular el coleccionismo institucional, de promover una participación activa y comprometida en la programación artística, y de defender una identidad musical múltiple y diversa que enorgullece a nuestra nación.

En otro orden resultaron interesantes las reflexiones aportadas por los diputados Raúl Suárez y Sergio Arce. El primero recordó la contribución intelectual cubana a una cultura de la liberación, hecho que relacionó con el aniversario 40 del célebre pronunciamiento de Martín Luther King Jr. conocido por Yo tuve un sueño..., mientras que Arce subrayó el aporte cubano a la cultura teológica internacional y el trabajo cultural de la Iglesia Presbiteriana a la que pertenece con las casas de cultura.

El presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, transmitió en nombre de la Asamblea un saludo a los escritores, artistas y trabajadores de la Cultura en el país por su aporte a la Patria. Una representación de ellos fue invitada especialmente a esta sesión del órgano legislativo.

UNA OBRA PROFUNDA E INDETENIBLE

El ministro Abel Prieto tuvo a su cargo la presentación del Informe de rendición de cuentas, apoyado por la proyección de un video documental que resumió las líneas principales de desarrollo de la vida cultural en el país, una de las cuales, y muy decisiva por su peso social, pasa por la formación y superación de promotores culturales en la base.

Se hizo evidente cómo han crecido en los últimos tiempos las demandas y exigencias culturales de la población a lo largo y ancho del país, lo cual constituye una señal alentadora de lo que van logrando los programas encaminados hacia la conquista de una cultura general e integral.

Al comparar los indicadores de participación registrados antes del comienzo del período especial con los del 2002 se tiene una idea clara del crecimiento. Muchas más personas disfrutan de espectáculos musicales y escénicos. Pero más significativo aún resulta el impacto de los programas culturales que ha ido desarrollando la Revolución como parte sustantiva de la Batalla de Ideas.

Entre los alcances más relevantes se cuenta la promoción de la lectura mediante la extensión de la Feria Internacional del Libro a 30 ciudades en su última versión, el programa editorial Libertad que garantiza colecciones básicas actualizadas para las bibliotecas escolares y públicas, las ediciones territoriales, la extensión masiva del concurso estudiantil Leer a Martí y la publicación de la Biblioteca Familiar.

En el ámbito de las artes plásticas resaltan la reapertura del Museo Nacional —más de 360 000 cubanos han pasado por sus salas desde julio del 2001—, la participación de la vanguardia artística en las ambientaciones para el turismo y en obras sociales, la habilitación de nuevas escuelas en diversos territorios, y la comercialización de reproducciones y originales múltiples.

Una de las mayores hazañas se reporta en la enseñanza artística. Pese a las dificultades económicas que se han padecido a partir de los 90, no solo se ha garantizado la continuidad de esta enseñanza sino también se ha expandido, como lo demuestra la fundación de Escuelas de Instructores de Arte en todas las provincias con vistas a cubrir las necesidades de educación estética y trabajo cultural en los centros educacionales y la comunidad.

La anhelada creación de la Escuela Nacional de Ballet, encargada de la formación profesional más rigurosa, se ha hecho acompañar en la capital por talleres vocacionales en los que 4 050 niños y sus familiares aprenden la esencia del arte coreográfico.

Aun en la actividad cinematográfica, la más afectada por carencias materiales, se tienen experiencias singulares, como la sistematización de estrenos nacionales en la red de salas de video y la inversión en un nuevo estudio para películas de animación.

De modo especial se valoró el papel de los medios de difusión en la promoción de nuevos hábitos y conocimientos artísticos y literarios y la participación de lo mejor de la intelectualidad en los programas de Universidad para Todos.

En su intervención, Abel puntualizó cómo es cada vez mayor la identidad entre las vanguardias política y artística del país y evocó los encuentros de Fidel con los artistas y escritores en el VI Congreso de la UNEAC, con los periodistas en el V Congreso de la UPEC y con los directores municipales de Cultura.

Subrayó que mientras en el mundo la cultura sufre los embates del neoliberalismo, se retiran apoyos a la creación artística, se incrementa el control transnacional sobre los circuitos de distribución, y se dejan las jerarquías artísticas en manos del mercado, aquí estamos fundando un auténtico modelo cultural de resistencia y desarrollo, que puede ser una referencia indispensables para los intelectuales honestos del mundo

El dictamen de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la Asamblea, leído por su presidente, José Antonio Díaz Duque, recomendó valorar la utilidad del informe rendido por el Ministerio de Cultura y las perspectivas de trabajo que multipliquen los avances y procuren una mayor calidad de vida de nuestro pueblo.

 

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