Reestructuración azucarera

El compromiso de dar uso a las tierras que pasan 
a otros cultivos

Orientó Carlos Lage que en la medida en que las áreas hoy cañeras se liberen hay que trabajar sobre ellas. Señala el ministro Rosales del Toro las cinco tareas básicas del sector para lo que resta de año

Juan Varela Pérez

El proceso de reestructuración en el sector azucarero, que entró en su segundo año, enfrenta hoy su mayor compromiso: el uso, tan pronto queden libres, de las tierras sembradas de caña que pasan a otras labores.

Foto: AHMED VELÁZQUEZPara hortalizas y condimentos frescos se han destinado 
700 héctareas.

Solo en cultivos varios deben alcanzarse progresivamente 
246 000 hectáreas, señaló Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, quien planteó la necesidad de llegar a esas áreas primero que el marabú y las malas hierbas, que suelen crecer con mucha rapidez, para evitar se pierdan esos suelos.

De las tierras ya vacías y que se destinarán a cultivos varios se habían sembrado, hasta el 20 de octubre, 22 707 hectáreas, el 91% de lo planificado para el cierre del mes. La campaña de frío total contempla este año la cifra de 74 263 hectáreas.

Al hablar ante vicepresidentes no cañeros de los grupos empresariales agroindustriales, directores de empresas agropecuarias, mieleras y azucareras, explicó —con el propósito de que se tenga una idea de este gran reto— que en la actualidad el Ministerio de la Agricultura ocupa en cultivos varios 335 000 hectáreas, o sea, "vamos a tener en los próximos años un 73% de nuevas tierras dedicadas a viandas y granos y si las ponemos a producir todas, como esperamos, el incremento en los volúmenes de alimentos será importante".

Informó que a los frutales estarán dedicadas 153 000 hectáreas, casi el doble de lo que tiene la Agricultura en la actualidad. Y calificó de un gran reto el desarrollo forestal propuesto. Las hectáreas seleccionadas para ello, de sellarse totalmente, aumentarían hasta el 29,3% el área cubierta de bosques (hoy es del 23%), lo cual pondría al país en condiciones muy favorables para el equilibrio ecológico, además de lo que potencialmente aportaría en lo económico. El plan de siembra este año es de 7 836, 6 hectáreas y se elevará a 40 000 en el 2004.

El espacio destinado a la ganadería permitirá la incorporación de medio millón de cabezas de ganado. Estos datos, subrayó, reflejan la oportunidad que ofrece la decisión que se tomó. Mientras más avanzamos en esta tarea, añadió, más comprendemos la visión de Fidel cuando decidió parar 70 centrales e iniciar esta profunda y amplia transformación.

Lage intervino en la sesión final de una reunión conjunta entre el Azúcar y la Agricultura —e incluyó un recorrido por diferentes empresas habaneras— para intercambiar experiencias, coordinar acciones y poner, como afirmara el ministro Alfredo Jordán, todos los recursos técnicos e instituciones especializadas y de investigación del MINAGRI al servicio de este programa que nace con muchas perspectivas.

La reestructuración azucarera, llamada tarea Álvaro Reynoso, hará posible mejorar las condiciones de vida de los trabajadores y el entorno donde viven, bajar los costos en el crudo, continuar aportándole ingresos al país e incrementar la producción de alimentos. Esta última, significó Lage, será una agricultura mejor y más sana porque descansará en la aplicación de fertilizantes orgánicos, controles biológicos y estimulará el empleo de la tracción animal.

El Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros apuntó que las empresas que han nacido representan al nuevo MINAZ, porque tienen la responsabilidad de producir azúcar con alta eficiencia, y alimentos para la población.

Ulises Rosales del Toro, ministro del Azúcar, consideró de suma importancia la formación de 26 empresas agropecuarias-forestales, responsables de ejercer la atención integral estatal del área productiva. También, precisó, han surgido en los bateyes de los centrales desactivados 67 granjas estatales, que representan allí los servicios que el MINAZ debe prestar a las unidades productoras y a esas comunidades.

Al propio tiempo, señaló, donde existió el ingenio se han creado granjas de nuevo tipo, herramienta que tiene la empresa agropecuaria para cumplir su papel de facilitadora de los productores y ofrecer servicios especializados.

Aclaró que los 70 laboratorios de los centrales que dejan de fabricar azúcar, reorientan sus producciones y objetivos para atender al sector agropecuario.

Disponer de más de un millón de hectáreas, precisó, para organopónicos y huertos intensivos, cultivos varios, el desarrollo pecuario con carne y leche, y la diversidad de frutales, constituyen una riqueza alimentaria envidiable en el mundo de hoy.

Esto permitirá, además, ahorrar millones de dólares que hoy se dedican a la importación de alimentos, a una mayor exportación que genera ostensibles ganancias al país, unido a un sistema de reforestación que permita junto al necesario desarrollo ecológico y medioambiental, su explotación conveniente.

Nos quedan menos de 70 días para concluir el año, indicó Rosales del Toro, en los cuales será decisivo desplegar todo el potencial productivo y el talento humano del organismo en cinco tareas básicas: cumplir la siembra de frío en cultivos varios; completar la explotación de las 700 hectáreas del programa de hortalizas y condimentos frescos; tener en el MINAZ a los búfalos contemplados en el rebaño; avanzar al máximo en los traspasos de animales vacunos de la Agricultura y vencer el plan de reforestación del 2003.

 

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