Huelguistas californianos mantienen demandas

LOS ANGELES, (EE.UU.), 25 de octubre.— La negativa de la patronal de ceder a los reclamos de los trabajadores para mejoras en los programas de salud son hoy la barrera principal que mantiene a miles de californianos sin transporte.

Aunque se mantienen las negociaciones entre los negociadores de la Dirección Metropolitana de Transporte (MTA) y los sindicatos, el mayor desacuerdo gira en torno al monto de los gastos médicos que corresponde pagar a la empresa, reporta Prensa Latina.

"Las negociaciones continúan y estamos esperando", declaró Neil Silver, presidente del Sindicato Amalgamado de Transporte (ATU).

Aunque esta semana se llegó a acuerdos sobre 24 de los 35 puntos en disputa, quedan en negociación 11 aspectos relacionados con salarios y beneficios médicos.

Zev Yaroslavsky, presidente de la junta directiva de la MTA, declaró que la compañía no pensaba ceder ni un centavo más de lo 85 millones de dólares aportados para salarios y el plan médico de los mecánicos, que funciona a través de un fideicomiso que es manejado por el sindicato.

El fideicomiso, cuya bolsa llega a 17 millones de dólares, se encarga de adquirir seguros para los obreros.

A consecuencia del paro, el tráfico en la ciudad de Los Angeles ha aumentado cerca del 4%, lo que recuerda a los californianos la huelga de hace tres años que duró 32 días.

MILES DE EVACUADOS POR INCENDIOS

Por otra parte, miles de evacuados y amenazas potenciales contra la vida enfrentaban este sábado los habitantes del sur de California ante la propagación de incendios en la región, reportó la cadena de televisión CNN.

Centenares de residentes de Rancho Cucamonga y zonas aledañas dejaron sus casas a causa del llamado incendio de Gran Prix que también afecta a Alta Loma y Litle Creek.

El siniestro, uno de los tres declarados en el sur de California, tomó fuerza cuando los vientos de Santa Ana, conocidos como Vientos del Diablo, hicieron su primera aparición para cambiar la dirección de las llamas que comenzaron a amenazar a las comunidades de Litle Creek y Rancho Cucamonga.

Más de 2 000 personas habían evacuado sus hogares mientras más de 1 500 bomberos del sur de California trabajaban sin descanso para tratar de alejar las llamas de las áreas residenciales.

Según voceros solo el 20% del fuego estaba controlado y las predicciones indican que para el 30 de octubre será que disminuirá su fuerza.

Hasta el viernes, el incendio había consumido unos 13 000 acres, dos casas, seis autos, un helicóptero y una lancha.

 

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